Alberto Zedda dirige hoy y el sábado «El Turco en Italia» El Festival Mozart de A Coruña llega a su conclusión con otra ópera, esta vez, de Rossini. Tras obtener un gran triunfo personal, el año pasado, con «El viaje a Reims», Alberto Zedda, uno de los más acreditados divulgadores de la obra del compositor de Pésaro, volverá a ponerse al frente de la Orquesta Sinfónica de Galicia para ofrecer dos funciones (hoy y el sábado) de «El Turco en Italia», «una obra muy difícil de cantar, producir y dirigir». Alberto Zedda contará con un reparto encabezado por la soprano María José Moreno, y en el que también figuran Alessandro Corbelli, Juan José Lopera y Marisa Martins.
04 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Zedda es como un torbellino, o como uno de esos bulliciosos «crescendos» que son la marca de fábrica de Rossini. Al final se disculpa por sus arranques de locuacidad cargados de ideas, de inteligencia, de socarronería mediterránea: «Perdona que no haya sido más sintético». Desde este año, dirige el prestigioso Festival Internacional Rossini, en Pésaro (Italia), pero ha fijado su residencia en A Coruña. Cosas del corazón. -«El Turco en Italia» estuvo casi un siglo alejada de los escenarios. Se recuperó en 1950, gracias, en parte, a Maria Callas. ¿Por qué una ausencia tan prolongada? -Es una obra muy difícil de producir, de cantar y de dirigir; posiblemente, la más difícil de las obras que dirijo. El Turco es la primera comedia burguesa de Rossini, no trata de sujetos abstractos, refleja problemas morales de todos los días: la familia, la infidelidad, la necesidad de buscar algo nuevo. Es mucho más que una ópera cómica, es el inicio de la comicidad moderna, una exploración del hombre. Por su complejidad psicológica, no gusta tanto al público como otras obras. Sin embargo, a los intelectuales les encanta. -¿Que destacaría de la puesta en escena de Lluís Pasqual, estrenada en su momento en Madrid, y que ahora se verá en A Coruña? -Es extraordinaria, porque Pasqual ha tenido la inteligencia de situarla en los años 30, con lo que el discurso burgués queda reflejado de modo muy claro. Además, tiene una de las escenografías más bellas que ha creado Ezio Frigerio y el vestuario de Franca Squarciapino es excelente. -Los cantantes dicen que cantar a Mozart es un bálsamo para la voz. De Rossini, en cambio, algunos afirman que les da dolor de cabeza... -Mozart es la base, pero Rossini es la universidad del canto. Rossini es técnicamente más difícil que Mozart. No basta con cantar las notas, hay que darles una expresión. Para hacer reír o llorar, Rossini emplea el mismo vocablo. El intérprete tiene que saber darle el sentido apropiado.