Las dificultades iniciales con la obra de Laxeiro han sido superadas tras un acuerdo de sus herederos con el Ayuntamiento de Vigo El pintor Manuel Colmeiro, fallecido hace dos años, ha dejado una gran cantidad de sus cuadros guardados en su estudio de Silleda. Las obras pertenecen a sus herederos y, debido a la falta de interés institucional, siguen sin tener un destino público. El artista pontevedrés siempre se mostró reacio a tratar con políticos e instituciones. Otro destacado pintor, José Otero Abeledo «Laxeiro» donó en vida a la ciudad de Vigo una amplia colección de lienzos, dibujos y acuarelas, con la condición de que siempre permanecieran expuestos al público. Así se hizo durante varios años no exentos de problemas.
09 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Manuel Colmeiro llegó a manifestar en vida que le gustaría que su obra estuviera en Vigo cuando esta ciudad tuviera un museo de arte contemporáneo. A menos de un año para su inauguración, no existe todavía ningún proyecto para crear una sala dedicada a este artista. Manuel Colmeiro fue, junto con algún otro paisano, como Arturo Souto o Laxeiro (los tres creadores de la estética del granito), un precursor de la Escuela Española de París. Durante su estancia en la ciudad de la luz se descubrió a él mismo como un artista políglota de la pintura. Allí también se desprendió de las limitaciones académicas que antes coartaban la libertad de su mano sobre el lienzo y fue un lugar donde, entre a otros muchos, admiró a Cezanne. Texto de estudio Sus obras se convirtieron en texto de estudio, en piezas de colección de museos y en objeto de exposiciones antológicas, como la del Museo Español de Arte Contemporáneo, en 1993; la de la Bienal de Pontevedra, en 1995 y la última que realizó en 1998 en el Centro Cultural Caixavigo. Por su parte, Laxeiro decidió finalmente donar a Vigo una amplia colección de sus obras con la condición de que siempre permanecieran expuestas al público. El acuerdo se cumplió aunque se produjeron algunos problemas debido a las malas condiciones de la sala elegida para la exposición (la antigua Casa Laxeiro). El propio artista llegó a amenazar con retirar la colección si no se solucionaban las deficiencias. Tras su fallecimiento en 1996, la colección de Laxeiro pasó a ocupar una nueva sede, ubicada en la Casa das Artes de Vigo.