En ambientes literarios circulan rumores según los cuales el hijo del Nobel, Cela Conde, habría apuntado a Mariano Tudela y Marina Castaño como los negros que elaboraron La Cruz de San Andrés, utilizando como soporte el texto de Carmen Formoso. A este respecto, Jesús Díaz asegura que el rumor es «bastante conocido» en determinados medios. A su juicio, Cela, desde que publicó El asesinato del perdedor, en abril del 94, no tuvo tiempo material para escribir La Cruz de San Andrés, obra que presentó al premio Planeta el 30 de junio aquel mismo año. «Se sabía que estaba escribiendo Madera de boj, pero ni él ni nadie habían mencionado La Cruz de San Andrés. Honradamente creo que si Marina Castaño no hubiese entrado en la vida de Cela, Cela no hubiera entrado en ese juego». «Don Camilo, probablemente, pulió el borrador que le presentaron, porque es un maestro del lenguaje, pero el esfuerzo global no le pertenece a él, está muy repartido», afirma Jesús Díaz. Ante la posibilidad de que Cela hubiera podido redactar el manuscrito a posteriori, Díaz no lo cree posible. «Supondría un esfuerzo físico y mental que, actualmente, no puede permitirse este autor; además se puede averiguar si un texto a pluma o a bolígrafo está escrito antes de ayer o hace seis años», aseguró el abogado de Carmen Formoso.