El «Titanic» reflotó la audiencia

Laureano López
LAUREANO LÓPEZ A CORUÑA

TELEVISIÓN

La película de Antena 3 no fue la más vista del año, pero obtuvo una cuota de pantalla del 48% Por los pelos, el «Titanic» de James Cameron no se dio el lunes de bruces contra el iceberg de la audiencia. Un 48% de los televidentes -seis millones de personas- permanecieron delante del televisor por gentileza de Antena 3 durante las cuatro horas largas que duró el pase, publicidad incluida. Hubo picos de ocho millones, pero el estreno más esperado de la temporada quedó relegado al décimosegundo entre los más vistos del mes y tuvo menos fieles que el histriónico Robin Williams en «Señora Doubtfire».

29 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Antena 3 prolongó la agonía de los pasajeros del Titanic -y de algunos telespectadores- hasta las dos menos cuarto de la madrugada. El estreno más anunciado por la cadena privada zarpó, casi como estaba previsto, a las diez menos siete minutos. El viaje fue interrumpido por una prudente carga publicitaria. En total -según los datos tomados de una grabación del pase-, la audiencia disfrutó de cinco descansos, que sumaron cincuenta minutos y cuarenta y siete segundos. La cadena anunció que la emisión batió un «récord de audiencia, con 47 por ciento de share», y que logró «picos de audiencia del 78,3 por ciento, siendo visto en algunos momentos por 8.491.000 espectadores». Pero el resto de las cadenas no necesitaron salvavidas. E informaron de ello. Televisión de Galicia logró aupar a la producción Mareas Vivas al segundo lugar de la jornada en su territorio, con un 29,1% del share (cuota de pantalla) y durante la última media hora rondó incluso el 42 por ciento. Telecinco indicó: «Periodistas resiste el tirón de la película más cara de la televisión, con 3.713.000 espectadores y el 22,6% del share». La misma cadena se cebó con que Titanic ocupó el puesto doce entre las emisiones más rentables, en número de espectadores, del mes, por detrás de Gran hermano y diez retransmisiones deportivas, que rompieron el dicho «no todo va a ser fútbol». Lo fue.