¿Están seguros de que el mundo de Ray Bradbury, bajo una temperatura de 451 grados Fahrenheit, se halla muy lejos?: «(...) Los libros... eran como agua sucia... Pero el público... permitió la supervivencia de... historietas y de las revistas eróticas tridimensionales... No era una imposición del Gobierno... ...-¿... los bomberos? -... como las universidades producían más corredores, boxeadores, aviadores y nadadores... «intelectual» se convirtió en... insulto... Hemos de ser todos iguales... Un libro es un arma cargada... ¡Quémalo!...Cuando las casas fueron inmunizadas contra el fuego... ya no hubo necesidad de bomberos... Se les dio una nueva misión, como custodios de nuestro... temor de ser inferiores. (...) (...)-Somos fragmentos de... Byron, Paine, Maquiavelo o Cristo... Miles... por los caminos, las vías férreas abandonadas, vagabundos por el exterior, bibliotecas por el interior... Cada hombre tenía un libro que quería recordar y... lo hizo... Cuando la guerra haya terminado... los libros podrán ser escritos de nuevo. La gente será convocada... para que recite lo que sabe, y los imprimiremos hasta que llegue otra Era de Oscuridad, en la que, quizá, debamos repetir la operación (...)»