La obra de Cela fue editada en Argentina debido a los problemas de censura en España Los defensores de que no hubo páramo cultural en el franquismo siempre arguyen que aquí escribieron y publicaron autores de la talla de Camilo José Cela, Miguel Delibes, Vicente Aleixandre, Buero Vallejo, Gerardo Diego, Julián Marías, Ortega y Gasset, Torrente Ballester y tantos otros, pero se olvidan de que muchos de estos autores tuvieron serios problemas con la censura. Uno de ellos fue Cela, de quien ahora se conmemora el medio siglo de la publicación de «La colmena», en Buenos Aires.
25 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.CARLOS FERNÁNDEZ A CORUÑA Si ya La familia de Pascual Duarte había tenido problemas con la censura y fue publicada por la desconocida Imprenta-Editorial Aldecoa, de Burgos, La colmena tuvo serios reparos para editarse y su autor decidió que fuese en Buenos Aires, por Emecé. La colmena era una obra coral, un gran fresco de la España de la posguerra, donde aparecían perdedores por todos los sitios. El propio Cela, en la nota preliminar de la primera edición, señalaba: «No es otra cosa que un pálido reflejo, una humilde sombra de la cotidiana, áspera, entrañable y dolorida realidad, un trozo de vida narrado paso a paso, sin reticencias, sin extrañas tragedias, sin caridad». Cela tardó cinco años en escribirla, a pesar de ser un volumen de 252 páginas. En ella aparecen 160 personajes, según el propio recuento del autor. Eugenio de Nora, un historiador literario que no regala adjetivos, señaló en su básica obra La novela española contemporánea: «La colmena es un prodigioso mecanismo de relojería novelesca; o mejor, un organismo vivo en el que cada gesto, cada palabra (por desligados que a veces puedan parecer) cooperan a la plenitud del conjunto; pero todo ello sin que el novelista intervenga, si no es como selector». La escritora Elena Soriano, que acudía por esas fechas con Cela a la tertulia del Café Gijón, definió La colmena con breve y certera frase: «Son buenos cuadros de malas costumbres».