La viuda de Ramón de Valenzuela revivió su experiencia lejos de Galicia Mariví Villaverde tenía trece años cuando se fue por vez primera de Galicia. En 1936, su padre, diputado por el Frente Popular, tuvo que huir. Ella regresó a España para casarse y en 1944 emprendió con su marido, Ramón de Valenzuela, un crucero para continuar un exilio que se alargaría diecisiete años en la capital argentina. Y que aún dura «porque ahora vivo en Madrid», afirma.
27 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Mariví Villaverde revivió ayer su cruda experiencia en el congreso de homenaje a los exiliados gallegos que se celebró en el Pazo da Cultura de Pontevedra. Junto a ella estuvieron Maruxa Seoane, viuda del artista y escritor Luis Seoane, y Chonchiña Comesaña, viuda del médico y activista comunista Francisco Comesaña. Las tres recordaron la represión franquista y su vida en Sudamérica. «Sobre todo, a miña vida foi moi movida», comenta con ironía Villaverde. No en vano, su periplo a ambos lados del Atlántico comenzó de adolescente. Primero, con su padre, Elpidio Villaverde, alcalde de Vilagarcía y diputado del Frente Popular, y después con su marido, el escritor y político Ramón de Valenzuela. Sorprende cómo se convirtió en su compañera. Mariví ya estaba en Francia 1939 cuando al terminar la Guerra Civil el político huyó al país vecino. Allí se conoció la pareja, aunque se vieron sólo dos veces en cinco días. Ella se fue a Buenos Aires y él fue apresado y trasladado a España, donde le encarcelaron. Pero después de cinco años, Mariví volvió de la capital argentina para casarse con Valenzuela.