El consejo de informativos de TVE denuncia el sesgo de los programas «Mañaneros 360» y «Malas lenguas»

La Voz REDACCIÓN

SOCIEDAD

Javier Ruiz y Adela González conducen «Mañaneros» en RTVE
Javier Ruiz y Adela González conducen «Mañaneros» en RTVE Javier Herraez

El organismo señala que estos dos programas «no se rigen por criterios periodísticos»

13 ene 2026 . Actualizado a las 17:47 h.

El consejo de informativos de Televisión Española denuncia que los programas Mañaneros 360 y Malas lenguas incumplen «de forma habitual y reiterada» las normas fundamentales para la elaboración de información en RTVE, y afirma que sus presentadores «adolecen de sesgo», tanto en sus opiniones como en la forma de exponerlas.  Esta queja se suma a otra que hace unos días formuló el consejo de informativos contra la emisión en el prime time del pasado viernes del programa con contenidos de actualidad Directo a la gente, presentado por Marta Flich, Marc Giró y Jesús Cintora y producido por Bing Bang Media y La Osa Producciones.

En el informe que ha realizado sobre estos dos espacios de producción externa (de La Cometa TV y Big Bang Media, respectivamente), el organismo, cuyos miembros se eligen por votación entre los trabajadores de informativos de TVE, subraya que ha procedido «tras recibir más de cien quejas y actuando también de oficio». La dirección de RTVE ha declinado hacer declaraciones sobre este asunto a petición de la agencia Efe. Óscar Nieto es el presidente del consejo de informativos, con Julián Merino Díaz y Virginia Solà Díaz como vicepresidentes.

El resultado de la investigación en la que se han analizado varios programas escogidos de forma aleatoria concluye que las informaciones emitidas en estos dos espacios «no se rigen por criterios periodísticos y, por ello entran incluso en contradicción con las elaboradas en los servicios informativos de RTVE».

El consejo de informativos sostiene que ambos programas incumplen la normativa para la elaboración de informativos, con noticias falsas, mala praxis y un abuso de la opinión, unas prácticas que hacen que «la credibilidad de RTVE se vea alterada y que algunas fuentes y expertos no quieran colaborar con nuestros informativos».

Critica que la responsabilidad editorial de estos programas «es opaca y no se sabe, o al menos no se nos dice, quiénes son los responsables reales», y apuntan a que las decisiones fundamentales «las toma gente ajena» a RTVE. «Al parecer, incluso, algunos de estos responsables habrían sido condenados por la justicia por mala praxis (por su actividad en otras cadenas en el pasado) y han sido inhabilitados para ejercer este tipo de cometidos», precisa el informe.

Censuran que, de manera «habitual», los temas y el tratamiento de los reportajes den como resultado «un contenido sesgado, en el que abundan los argumentos favorables al Gobierno o al PSOE». Mientras, añaden, se tratan de forma discreta o no se tratan aquellos temas que pueden «poner en un aprieto» al Ejecutivo y se redunda en los que puedan debilitar a la oposición.

Lenguaje agresivo con descalificaciones frecuentes

Para el Consejo de Informativos, los presentadores de Mañaneros 360 (Javier Ruiz y Adela González) y Malas Lenguas (Jesús Cintora) «adolecen de sesgo, tanto en el contenido de sus opiniones como en la forma de exponerlas». Critican que en el reparto de tiempos en la mesa, suelan favorecer a quienes defienden tesis de un determinado signo político.

Además, agrega el informe, a veces el presentador también se une a la defensa de esas tesis, «interrumpiendo de forma abrupta y grosera» las opiniones de quienes están en contra. «No ejercen el rol esperado de un moderador ni atienden a los principios de neutralidad e imparcialidad exigibles en RTVE», incide.

Aunque los analistas que participan suelen representar «de forma plural y equitativa» las principales opciones políticas, sí difieren en los tiempos de intervención, sostiene el consejo, que lamenta que algunos tertulianos y colaboradores usen un lenguaje agresivo con descalificaciones frecuentes.

En el tratamiento de los sucesos, la investigación ha detectado falta de respeto a la privacidad de las víctimas, elementos sensacionalistas (determinadas dramatizaciones y músicas) y la difusión inapropiada de contenido vejatorio. «Somos conscientes de que estos programas tienen elementos atractivos para el espectador, como es el conflicto y el sesgo de confirmación. Esto puede redundar en una mejor audiencia, pero también en un peor servicio público», asegura el informe.

A pesar de que la presidencia y la dirección de RTVE nieguen que estos espacios de producción externa son programas informativos, para el consejo de informativos es evidente que ofrecen información, por lo que consideran imprescindible que se sometan a los mismos criterios de calidad que el resto de programas informativos y que se internalicen al cien por cien.

Quejas de profesionales de TVE

Para realizar este estudio se han analizado tanto las quejas que han trasladado los profesionales de la información de TVE, como otros posibles casos de manipulación, error o malas prácticas que el consejo de informativos ha decidido investigar de oficio.Para ello, se acordó que cada consejero hiciera un informe sobre un programa en concreto para comprobar si en capítulos consecutivos dentro de un intervalo de tiempo elegido al azar, se constataba que incumplían la normativa aplicable a la información en RTVE.

En el análisis se han aplicado la Ley General de Comunicación Audiovisual, la Ley de la Radio y la Televisión de Titularidad Estatal, el Mandato Marco de RTVE, el Estatuto de la Información de la Corporación RTVE y el Manual de Estilo de RTVE. Una vez finalizados los informes preliminares, el consejo intentó identificar a los responsables editoriales de los programas para pedir explicaciones sobre los posibles incumplimientos detectados, aunque sin éxito, ya que, tras diversos contactos con distintas direcciones, dicen no tener «constancia de quiénes son los verdaderos responsables editoriales de estos programas». Además, el consejo lamenta la falta de respuestas de la dirección de RTVE durante toda la investigación.