Un hombre muere dos años después de que no le comunicaran un cáncer detectado en un escáner

Alfonso Torices COLPISA

SOCIEDAD

Asia-Pacific Images Studio

El paciente no se enteró de lo que le ocurría hasta que acudió a urgencias con medio cuerpo paralizado y metástasis en el cerebro

27 oct 2025 . Actualizado a las 16:29 h.

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón indemnizó la semana pasada con 169.254 euros a los herederos de un vecino de Zaragoza que murió como consecuencia de un cáncer dos años después de que un escáner de control realizado en la sanidad pública indicase que tenía tumores malignos en los pulmones y que, pese a ello, ningún responsable sanitario le notificase el gravísimo hallazgo ni le citase para iniciar tratamiento alguno de la enfermedad.

La consejería ordena el pago de la indemnización tras admitir el error médico y su «responsabilidad patrimonial» por el fallecimiento de este hombre a los 61 años, ya que, según concluye la investigación realizada por la Inspección Médica, «el paciente no fue citado para recibir asistencia sanitaria pese a los relevantes hallazgos encontrados en el TAC del 7 de abril de 2021». La resolución pone fin a la reclamación administrativa por lesiones y daños y perjuicios presentada por Ricardo Agóiz, abogado de «El Defensor del Paciente», en nombre de la familia del fallecido.

La Inspección Médica señala en la conclusión quinta de su informe oficial que en los trece meses que pasaron de forma injustificada sin que al paciente se le informase de que se le habían detectado «múltiples nódulos pulmonares bilaterales sospechosos de malignidad» este hombre «podría haber sido tratado y quizás habría sido mejor la evolución de cara a la supervivencia».

La historia de este dramático error de la administración sanitaria aragonesa comienza en el 2015, cuando el 20 de abril le diagnostican a José M. P. un tumor en el riñón derecho, motivo por el que unos días después le extirpan el órgano afectado por el cáncer. Tras la intervención y durante seis años el Servicio Aragonés de Salud le realiza controles periódicos para prevenir y detectar la posible reaparición de la enfermedad.

Los controles y las comunicaciones de los centros sanitarios terminan en abril del 2021, cuando le realizan un último TAC torácico. Un año más tarde, el 16 de mayo del 2022, el paciente ingresa en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza tras sufrir una parálisis en el lado derecho del cuerpo y presentar somnolencia y pérdida de peso. Los médicos que le atienden le realizan escáneres del cerebro y del tórax y determinan que sufre metástasis en ambos órganos derivadas del inicial cáncer renal. De hecho, lo que le comunican es la detección de la metástasis cerebral «junto con lo que ya había en los pulmones».

Trece meses perdidos

Cuando el paciente y familia les dicen que no saben de qué le están hablando es cuando le explican que los nódulos cancerígenos de ambos pulmones, que han continuado desde entonces su progreso maligno, ya le habían sido detectados en el escáner que se le realizó trece meses antes, pese a que ni se le comunicó, ni se le volvió a citar para más controles periódicos, ni se le llamó a consulta para iniciar tratamiento. «Pasaron trece meses sin que el paciente fuese revisado como se había hecho anteriormente», constata la Inspección Médica.

A raíz del diagnóstico de cáncer metastásico diseminado hecho el 16 de mayo del 2022 por los médicos del Hospital Miguel Servet, el paciente inició un tratamiento con radioterapia en el área cerebral y posteriormente otro de inmunoterapia, ambos «sin buenos resultados», según los documentos oficiales, por lo que comenzó a recibir cuidados paliativos tanto en el hospital como en su domicilio. José M. P. falleció el 7 de febrero del 2023 como consecuencia del agravamiento de la enfermedad en el Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, 22 meses después de que no se le notificase el cáncer pulmonar detectado en el escáner, lo que impidió durante más de un año el inicio de un tratamiento y facilitó el avance de la enfermedad.