El papa experimenta una «ligera y gradual mejoría» que alimenta la esperanza de una posible recuperación
SOCIEDAD
El pontífice está respondiendo al tratamiento, pero los médicos aún mantienen el pronóstico reservado a la espera de que la evolución favorable se mantenga en los próximos días
08 mar 2025 . Actualizado a las 19:48 h.El pronostico sigue siendo reservado, pero por primera vez en las últimas dos semanas, cuando empezó la fase más crítica, se atisba un hilo de esperanza de una posible recuperación de la salud del papa. El último parte médico divulgado por el Vaticano recoge por primera vez que el pontífice está teniendo «una buena respuesta» al tratamiento recibido. «Se registra, por lo tanto, una mejora gradual y leve», asegura el comunicado, mucho más esperanzador que los emitidos en los últimos días. Francisco permanece estable, pero en continua mejoría.
«Las condiciones clínicas del Santo Padre en los últimos días han permanecido estables y, en consecuencia, atestiguan una buena respuesta a la terapia», recoge el texto emitido por la Santa Sede, que también constata que Francisco «ha permanecido siempre apirético (sin fiebre). Han mejorado los intercambios gaseosos, mientras que los exámenes hematoquímicos y hemocrocitométricos se confirman estables».
Los médicos confían en que esta mejoría se mantenga en los próximos días, pero, mientras tanto, mantienen prudentemente el pronóstico de reservado. En esta línea también coinciden fuentes vaticanas, que han precisado que el papa todavía no está libre de riesgos. «No podemos definir el peligro de los riesgos como algo que ya ha pasado», aseguran.
El santo padre descansó por la mañana después de retirarse a orar en la capilla del apartamento privado del Policlínico Gemelli, pero por la tarde reanudó sus actividades laborales.
Una prueba de la mejoría de Francisco, que lleva 23 días ingresado, es que ha firmado la homilía que este domingo será leída en la misa del Jubileo y que escribió, al menos en parte, durante su estancia en el hospital. El texto será leído en su nombre por el cardenal encargado de presidirla, el canadiense Michael Czern, prefecto del Dicasterio de Desarrollo Humano Integral.
Francisco se encuentra hospitalizado por una neumonía bilateral y otros problemas respiratorios desde el 14 de febrero, una situación que ha preocupado debido a su avanzada edad, 88 años, y a que en su juventud le extirparon parte de un pulmón.