Un siniestro de tráfico común puede acabar mal cuando el paciente va drogado

La Voz

SOCIEDAD

Al margen de los daños físicos y neurológicos a medio y largo plazo, cuando hay un consumo de drogas el riesgo de un accidente está siempre ahí. Además, se convierten en un problema muchas veces serio para los médicos que tienen que atender a esa persona, ya sea por una intoxicación o por cualquier otra cosa, como un traumatismo de tráfico.

«Hay algunas drogas que tienen antídotos. Por ejemplo, las intoxicaciones graves con opiáceos. Otras sustancias, como las anfetaminas y todas estas, no tienen uno específico. Entonces, dependiendo un poco de la gravedad de la intoxicación, se va atendiendo a los síntomas: el manejo de la presión arterial, de las vías respiratorias si es que están comprometidas, el nivel de conciencia...», explica Manuel Iglesias Pin. Además, «muchas veces van mezcladas con grandes cantidades de alcohol, que tampoco tiene antídoto, y son cuadros graves».

«Depresión respiratoria»

«El mayor riesgo es el bajo nivel de conciencia y la depresión respiratoria. El cerebro, afectado por las drogas, deja de respirar y lo que más compromete la vida es la respiración y el corazón», dice el médico, quien también aclara: «En general son personas jóvenes que tienen un cuerpo que aguanta bastante, por lo que no suele haber problemas graves», aunque a veces se producen.

Al igual que su colega, Plácido Mayán, establece diferencias importantes en función del tipo de sustancia. «Si ha consumido anfetaminas o cocaína puede estar muy agitado, que no pare de moverse. Es complicado pararlo, por así decirlo». En cambio, «si ha consumido ketamina o algún compuesto que lleve benzodiacepinas puede estar en un estado de coma y hacernos pensar que tiene algo en la cabeza. Tenemos que descartarlo, lógicamente, cuando el problema en realidad es la ingesta de droga que ha hecho», dice el especialista para quien el riesgo principal en estos casos es el «bajo nivel de conciencia y la depresión respiratoria». Sin embargo, «un paciente que ha consumido anfetaminas —mucho más incluso que con la cocaína— lo que va a tener normalmente son problemas cardiológicos. Es muy frecuente que tengan arritmias e incluso infartos».