Elon Musk cambia el logo de Twitter por el perro de la criptomoneda Dogecoin

Paulino Vilasoa Boo
P. Vilasoa REDACCIÓN

SOCIEDAD

La red social ha sorprendido a sus usuarios con un cambio radical sin previo aviso, y ha provocado la revalorización de la divisa, muy vinculada al magnate y por la que ha sido denunciado por supuesta estafa piramidal. Todo surgió a partir de una broma

04 abr 2023 . Actualizado a las 11:00 h.

Miles de usuarios se sorprendieron a lo largo del lunes, 3 de abril, al abrir su cuenta de Twitter. El conocido logotipo de la red social, el pajarito azul, había sido sustituido, sin previo aviso, por uno nuevo: un perro que mira hacia el espectador, y muy conocido para los internautas. Fue una broma de Elon Musk. Pero, ¿quién es ese perro y por qué aparece ahí?

El can, para empezar, se corresponde con un popular meme surgido por dos fotografías de un Shiba Inu hongkonés con cuenta de Instagram propia, llamada @balltze. Pronto, dos de sus simpáticas caras se utilizaron para el que se conoce como Cheems y, más popularmente, «el meme del perro fuerte y el perro débil», que servía para confrontar, con ironía, dos situaciones contrapuestas.

Captura de la app de Twitter con el logo habitual sustituido por la cara del perro
Captura de la app de Twitter con el logo habitual sustituido por la cara del perro

Balltze fue un paso más allá al convertirse, contra todo pronóstico, en la imagen de una de las criptomonedas más populares, la Dogecoin. Lanzada en el año 2013 por el programador Billy Markus, y basada en Bitcoin, la divisa no tiene límite de emisión, y está muy relacionada, seguro que no casualmente, con Elon Musk, el actual propietario de Twitter. Pero, ¿qué es lo que pretende el magnate con este movimiento?

Por lo pronto, la aparición de la imagen del perro como logotipo de Twitter ha hecho que la criptomoneda se revalorizase más de un 20 % en solo unas horas, y ha pasado de valer 0,071 euros a las 17.35 hora española a escalar hasta los 0,092 solo un poco después, a las 18 horas.

Cotización de Dogecoin, con una visible subida de valor tras el cambio del logotipo de Twitter
Cotización de Dogecoin, con una visible subida de valor tras el cambio del logotipo de Twitter

Los usuarios de Twitter no se lo podían creer, y muchos incluso habían pensado que se trataba de un hackeo de la plataforma, o que algún trabajador descontento se la había jugado al magnate. Pero nada más lejos de la realidad. Horas después, el propio Elon Musk no dejaba lugar a la duda, publicando, en primer lugar, un meme en el que aparece un guardia de tráfico comprobando la documentación de un conductor. Quien está al volante es el perro en cuestión, que le dice al policía: «Esa es una foto antigua», refiriéndose a la imagen que aparece en el documento de circulación: el logo tradicional de Twitter, con el pájaro azul.

Pero entonces, ¿a qué viene todo este asunto? El siguiente tuit de Elon Musk parece indicar la inconcebible razón, impropia de un adulto a cargo de una empresa de la importancia de Twitter. El dueño de Tesla muestra una captura de pantalla en la que se ve una conversación en Twitter entre el propio Musk y otro usuario, bajo el sobrenombre de Chairman. En ella, el multimillonario se preguntaba: «¿Hace falta una nueva red social?», a lo que el tuitero le contestaba: «Compra Twitter», y añadía: «y cambia el logo del pájaro por un doge». «Jaja. Eso sería la leche», contestaba el magnate, al que la idea le debió de parecer graciosa. Tanto, que la ha llevado a la práctica meses después. 

Musk no terminó ahí su retahíla de tuits. «Ojalá los medios dejaran de halagarme todo el tiempo... Ya es demasiado, chicos», decía en una publicación, ironizando sobre las noticias sobre el tema. 

0187Demanda por estafa piramidal

Lo cierto es que el momento que ha decidido el multimillonario propietario de Tesla para hacer este movimiento es curioso, ya que precisamente unas horas antes del cambio de logo se había conocido la noticia de que Musk y sus letrados han pedido que se desestime una demanda en su contra por 258 millones de euros. Los denunciantes son los propios inversores de Dogecoin, que acusan al magnate de crimen organizado por dirigir un esquema piramidal basado en la propia criptomoneda, usando además Twitter para manipular el mercado a su favor. Sus comentarios aislados en el tiempo, que muchos habían visto como estratégicos, eran los que lo habían puesto en el punto de mira.

El 20 de diciembre del 2020, Musk ponía un críptico tuit, que solo decía «Una palabra: Doge». Y ya en ese momento, la revalorización de la moneda fue instantánea, del 50 %. 

Unas subidas similares, del 40 %, sucedieron en febrero del año siguiente, cuando puso otros dos tuits, que solo decían: «Dogecoin es la cripto del pueblo» y «Ni subidas ni bajadas, solo Doge».

En marzo del 2021, la estrategia condicionó a la divisa para mal. Musk apareció en un sketch presumiblemente cómico en Saturday Night Live, en el que se identificaba a sí mismo como «The Dogefather» (un juego de palabras con The Godfather —El Padrino— y el nombre de la moneda) y en el que, tras asegurar que el valor de la criptodivisa iba a subir «a la luna», admitía que, en el fondo, era un «fraude». Su valor se desplomó, automáticamente, un 30 %.

La mayor subida vendría en abril de ese mismo año, cuando Musk tuiteó una imagen de Perro ladrando a la luna, de Joan Miró, con la frase «Doge ladrando a la luna». En ese momento, la revalorización fue del 100 %.

Una serie de estrategias que, aunque seguramente tenían su razón de ser por parte del multimillonario, no hacían más que alimentar el debate sobre la volatilidad del mercado de las criptomonedas con simples tuits que no contenían ningún anuncio relevante, sino simples menciones o meras insinuaciones.

El primer anuncio relativo a la criptomoneda vendría a finales del propio 2021, cuando Musk reveló que Tesla aceptaría Dogecoin para la compra de ciertos artículos «para ver cómo funciona», decía el multimillonario en un tuit.

Pero ningún golpe de efecto había llegado al punto del que acaba de suceder: el de cambiar el propio logo de una de las plataformas sociales más reconocibles del planeta por la cara de un perro de meme. Una de tantas ocurrencias de un Musk que hacen dudar de las capacidades del magnate para estar al frente de compañías serias.