«Estoy contento; la gente viene a comprar con una actitud espectacular»

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

SOCIEDAD

MONICA IRAGO

Una semana de trabajo con el sistema de cita previa ha insuflado ánimos a muchos comerciantes

09 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Cada negocio es un mundo. Un pequeño universo lleno de particularidades. Así que, puestos a hablar de pequeño comercio, las verdades universales son pocas. Aunque a veces se producen. Por ejemplo, el lunes, los establecimientos que decidieron apostar por abrir sus puertas para los clientes que solicitaban cita previa estaban atenazados por las dudas. Se adentraban en un territorio desconocido con la mochila cargada de incertezas. Sin embargo, la aventura parece haber salido razonablemente bien. Al margen de las ventas, a los comerciantes parecen haberle insuflado ánimo sus clientes. Porque han detectado en ellos afán «por echarnos una mano».

Álvaro Monteagudo, de Mobu Deportes, se declaraba ayer «contento, dadas las circunstancias». Se ha vendido, sí. «Pero lo mejor de todo es que la gente viene a comprar con una actitud espectacular, y yo estoy súper agradecido por ello», explica. A veces, una anécdota lo explica todo. «Nosotros estamos haciendo ofertas muy atractivas para intentar atraer clientela. Pues el otro día vino una señora y, cuando le íbamos a cobrar, se empeñó en que no quería el descuento. Que quería que le cobrásemos el precio normal», cuentan en Mobu. Es una buena demostración de ese espíritu que Álvaro considera necesario alimentar y hacer crecer. «Todos tenemos que ayudar, que echar una mano en la medida de nuestras posibilidades», explica. «Es un momento en el que todos tenemos que echar el resto para que nadie se quede atrás. Los dueños de los comercios, los empleados, los clientes... Todos. Va a ser la manera de mantenernos vivos».

Esa sensación de ánimo renovado se palpa en otros negocios, que confían en que a partir de la próxima semana todo mejore. «Aunque a lo mejor, cuando abran las tiendas de cadenas grandes, todo se desinfle un poco», explican en un comercio de ropa de la capital arousana.