Peluquerías y librerías lideran una reapertura parcial, que dejó una mayoría de locales todavía cerrados. «Muchos han preferido poner al día sus negocios», dicen
05 may 2020 . Actualizado a las 10:10 h.De puertas para afuera el escenario de los locales del pequeño comercio apenas ha cambiado desde la semana pasada a este lunes, primer día de la fase 0 de la desescalada y en la que ya pueden atender, aunque siempre con cita previa. El sector textil, por ejemplo, tenía prácticamente todas las persianas bajadas en la zona centro, la más comercial de la ciudad.
Otros negocios de sectores como las perfumerías o las joyerías abrieron a cuentagotas, aunque lejos del nivel de apertura de las peluquerías, ópticas o ferreterías, que fueron los grandes animadores del primer día de actividad limitada para pequeños comercios. Luis Rivera, presidente del Centro Comercial Aberto Ourense Centro, cifra en un 40 % el volumen de asociados que abrieron este lunes. «La gente lo hará de forma escalonada a lo largo de la semana y muchos han preferido poner al día sus negocios, porque hemos cumplido con el confinamiento y en muchos escaparates aún están los productos de la temporada de invierno», explica.
La presidenta de la Federación de Comercio de Ourense, Beatriz Gómez, reconocía que vivió este primer día de apertura de su peluquería con «muchos nervios». Lamenta, por ejemplo, medidas que dificultarán la reapertura al sector textil. De hecho, las tiendas de ropa y calzado fueron las que menos actividad mostraron de cara al exterior. «Estamos todos aprovechando para poner las tiendas a punto y atender las citas previas que puedan llegarnos. Todos hemos anunciado a través de escaparates o redes sociales nuestros números de contacto, aunque entendemos que solo clientes habituales funcionarán con este sistema», explica Sandra Ferro, de la asociación Comercio Vivo. La presidenta de este colectivo comercial considera que, aunque la gente ya ha empezado a salir a la calle durante el fin de semana, otra cuestión es la de lanzarse a las compras a partir del 11 de mayo: « La mentalidad de entrar en una tienda y de tocar la mercancía creemos que le va a costar a la gente», señala.
La seguridad es una de las principales preocupaciones. «No tenemos, de momento, indicaciones muy claras para a partir del día 11 que es cuando podemos abrir al público sin cita previa. Lo que nos dicen es que ofrezcamos geles, guantes y que se mantenga la distancia social, además de que el aforo tiene que ser limitado», señala. Tras un arranque de semana lleno de dudas, desde el sector confían en que a lo largo de la semana el servicio de cita previa se vaya consolidando y empiece a ser más mayoritario en los negocios.
La mayoría de librerías de la ciudad retomaron su actividad en el día uno de la fase 0 de la desescalada. «Estábamos deseando reabrir y eso se ha notado. De la Agrupación de Libreros de Ourense todos hemos subido la persiana», explica José Manuel García Mosquera, presidente del colectivo ourensano y propietario de Káthedra. «Esta semana funcionará un poco de transición para recuperar el contacto con el público», relata. En las librerías, solo está permitida la entrada de una persona por cada trabajador y esos clientes deberán haber solicitado cita previa. Comparten estas dos medidas con el sector de las peluquerías, en cuyo caso sí que parece que será una reapertura más escalada. «Por el momento tan solo la mitad de los negocios de nuestro campo han abierto sus puertas, especialmente los profesionales que trabajan solos», explica María José Rocholl, presidenta de la asociación de peluquería y estética de Ourense. «Las medidas se publicaron el domingo y, por tanto, muchos salones necesitarán esta semana para adaptar sus instalaciones. Creo que se nos plantean unas normas adecuadas que permitan la tranquilidad de todo el mundo», termina.