Fue violada cuando era niña y a los 17 años ha cumplido su deseo de morir

U.R. LA VOZ

SOCIEDAD

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Noa Pothoven se dejó morir en su casa de la localidad holandesa de Arnhem

06 jun 2019 . Actualizado a las 11:38 h.

«En un plazo máximo de 10 días moriré. Después de años de lucha, mi lucha se termina. He dejado de comer y beber por un tiempo, y después de muchas conversaciones y revisiones, se ha decidido que seré liberada porque mi sufrimiento es insoportable», escribía Noa Pothoven hace unos días. Esta joven holandesa falleció en su casa de la localidad holandesa de Arnhem. Ella había solicitado que se le aplicara la eutanasia en una clínica especializada, pero recibió una respuesta negativa (en Holanda esta práctica es legal desde que en el 2002 se aprobó la Ley de Terminación de la Vida a Demanda y Suicidio Asistido). Finalmente, acabó con su vida de otra forma.

«Realmente no he estado viva durante todo este tiempo, sobrevivo, y ni siquiera eso. Todavía estoy respirando pero ya no estoy viva. Estoy bien atendida, siento un fuerte alivio del dolor y estoy con mi familia todo el día (estoy en una cama de hospital en la sala de estar). Me despido de las personas más importantes de mi vida», seguía relatando en su última publicación. 

Noa Pothoven tenía 17 años. De pequeña había sufrido abusos sexuales, violaciones que ocultó durante años por miedo y vergüenza.  Según The Sun, los primeros dos incidentes fueron abusos sexuales cuando asistía a fiestas infantiles a los 11 y 12 años y el tercer incidente se produjo cuando fue violada por dos hombres cuando tenía 14 años. Sufrió un trastorno de estrés postraumático, depresión y anorexia. Decidió contar su terrible historia en el libro Ganar o aprender. 

«No me convenzas de que esto no es bueno, esta es mi decisión y es definitiva. El amor es dejar ir, en este caso …»,pedía en esa última publicación. 

En Holanda, el suicidio asistido se reguló con una ley de 2002 que considera eutanasia  tanto la practicada por el médico, como la ayuda al suicidio (es el propio paciente el que toma las pastillas que acabarán con su vida). En esa norma se especifican los estándares que se deben cumplir para acceder a la eutanasia: el sufrimiento del paciente debe ser insoportable sin perspectivas de mejora. La solicitud para terminar con su vida debe ser voluntaria (sin la influencia de las enfermedades mentales y las drogas) y persistir en el tiempo. El paciente debe ser plenamente consciente de su condición, perspectivas y opciones. Un segundo médico independiente debe confirmar que se cumplen las condiciones anteriores. La muerte debe llevarse a cabo de manera médica apropiada con el médico presente. El paciente tiene que tener al menos 12 años de edad y los pacientes menores de 16 años requieren el consentimiento de los padres. Posteriormente, el médico debe informar de la causa de la muerte al forense municipal.