«Creía que iba a ser difícil, ¡pero estaba chupado!»

c. p. REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Concentraciones, cartas de protesta y muchos nervios en el primer día de la polémica prueba educativa. En la zona rural de Ourense faltó el 90 % del alumnado de tercero

28 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

«Si claudicas na primeira, aceptas as demais». Este eslogan escrito en un folio y sostenido con bridas en la verja del colegio A Cristina, en Carballo, daba ayer la bienvenida a los padres a una jornada llena de protestas de todo tipo, apuros y muchos nervios.

La movilización resultó bastante irregular, tanto que en un colegio de la comarca de Deza una clase de tercero estaba llena y la de al lado, vacía. «A profe dixo que non tiñamos que vir», decían algunos alumnos. Lejos de allí, en Baio (comarca de Soneira-Costa da Morte) un bus llevaba a los padres a la concentración que tuvo lugar por la mañana ante la Consellería de Educación, mientras otros progenitores se concentraban delante del centro. Como en Boiro, donde una veintena de familias gritaban «¡Insumisión!» en un ambiente entre reivindicativo y festivo; o en Chantada, donde los padres criticaban las reválidas y toda la Lomce en conjunto.

De la variedad de opciones da fe Vigo. La federación de APA (Foanpas) cifró en un 65 % la movilización. Recopiló datos de 40 de los 43 colegios públicos y en seis las clases de tercero estaban llenas mientras que en cuatro centros, vacías. En el resto hubo un poco de todo: mucha huelga en 11 colegios (más del 75 % de abstención), a medio camino en 10 (entre el 20 y 75 % de faltas) y en 5 unas ausencias puntuales (menos de 4 niños por curso) aunque algunos de los menores que acudían llevaban carteles de protesta. Por haber, hasta hubo huelgas solidarias, ya que en uno de los centros, de los 220 alumnos de todo el cole solo aparecieron 55. Después, por la tarde, tocó el turno a la concentración organizada por la Foanpas.

Las capitales de provincia también ofrecieron un abanico de imágenes diferentes. Por ejemplo, en A Coruña y Lugo hubo poca repercusión general de la movilización, aunque en algunos centros faltaron hasta 12 niños, pero en la mayoría hubo normalidad casi absoluta. Otros acudieron a clase solo «por medo», ya que, según pensaba un padre, «se non vai o rapaz, pode ter problemas no futuro», y por eso su hijo fue, aunque con una carta de protesta (que no le sirvió para evitar la prueba). Lo mismo hicieron 80 niños de Vilagarcía.

Los que asistieron al examen descubrieron que no era nada difícil, y una niña de Lalín salió quejándose a su madre por todos los nervios sufridos: «Creía que iba a ser difícil -le dijo- ¡pero estaba chupado!». Lo complicado fue explicarle que las quejas no eran por la complejidad de la prueba sino por su significado.

En Ourense eso pareció estar claro, ya que la huelga tuvo un seguimiento del 70 % en la capital, donde incluso las APA organizaron un pase de películas en el Auditorio para quienes no tuviesen dónde dejar a los hijos.

En Ferrol hubo división de opiniones: la mitad mandó a sus hijos a clase, la otra mitad, no. En el centro de Recimil se mostraron pancartas, y en otro colegio los padres se organizaron para llevar a los niños al aula de ecología urbana; estos irán hoy al museo de Historia Natural.

En algunos lugares el compromiso de los padres contra la Lomce fue total, pues habían decidido no mandar a los niños a clase y lo cumplieron. Ocurrió en Ortigueira; y en Rianxo; también en el CIP Toural, de Vilaboa (Pontevedra); en el de Pobra de Trives solo fue un niño y en el de Toén, ninguno; en Vite (Santiago) solo estuvieron dos alumnos de tercero; y en el Manuel Rivero de Lalín también hubo un seguimiento total de la huelga. En este sentido, los colegios rurales de Ourense dispararon la media gallega, ya que en esta provincia la movilización estuvo en el 84 % incluida la capital, con lo que fuera de As Burgas el seguimiento superó el 90 %.

En Santiago hubo todo tipo de participación, aunque tanto las APA como la Plataforma Galega en Defensa do Ensino cifraron el seguimiento en torno al 60 %, igual que en Chantada, donde de los 47 escolares de tercero solo 16 acudieron ayer a clase, como en Pontevedra ciudad. En Vilagarcía y Cambados algunos centros registraron entre un 40 y 70 % de ausencias.

Información realizada con datos de las delegaciones de La Voz.