Barcelona, laboratorio educativo

Sara Carreira Piñeiro
sara carreira BARCELONA / ENVIADA ESPECIAL

SOCIEDAD

laura guerrero

Toda España mira hacia Cataluña, donde el nuevo modelo ya no tiene marcha atrás

01 dic 2020 . Actualizado a las 20:27 h.

«Estamos investigando cómo se vive y quiénes viven en la Antártida». Lo dice un alumno de primero de la ESO de un instituto público barcelonés al referirse al trabajo de su equipo de cinco estudiantes. A pocos kilómetros de este lugar, en un colegio religioso, otro niño de la misma edad debate con sus compañeros de mesa sobre las dimensiones que debe tener la caja de un juego sobre geografía de África que están construyendo.

«Estamos viviendo un momento histórico de no retorno», resume Jaume Prat, uno de los responsables del Consorci d?Educación de Barcelona, la autoridad educativa, que apuesta claramente por la innovación pedagógica, aunque sin presupuesto acorde con las ambiciones y esperanzas del colectivo. Lo que dice Prat se repite en todos los foros socioeducativos locales, y lo anunciaba uno de los gurús de la enseñanza, Ferrán Ruiz Tarragó, presidente del Consell Escolar de Catalunya: «Hay quien se atreve a cambiar las cosas, y a nivel de centros docentes, ya no de profesores aislados». Y este hecho, incontestable -en Galicia hay muchos casos de profesores que abordan cambios y cada vez más de claustros que les siguen-, se convirtió en bomba informativa hace unas semanas, cuando los jesuitas anunciaban el nuevo enfoque educativo, el trabajo por proyectos, para sus ocho centros en la comunidad catalana. Dar el salto de una clase a un instituto y de ahí a un grupo de colegios es lo que explica el adjetivo «histórico» que usa Prat.

¿Y qué hace jesuitas que sea diferente? En el colegio barcelonés de El Clot, clase media con alguna pincelada burguesa, se puede ver. El centro es antiguo, un galimatías de pasillos estrechos de higiénico suelo de baldosa que, de repente, se convierte en una explosión de luz y colores. Es la zona NEI, la Nueva Etapa Intermedia, que está compuesta por 5.º y 6.º de primaria y 1.º y 2.º de la ESO. Aquí han comenzado el proceso -también lo hacen en infantil, pero infantil ya es, en general, un oasis en el universo gris de la educación- y lo han revolucionado todo.