La multinacional impone la tolerancia cero contra el maltrato animal
10 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.A pesar de que el origen de este roedor es Turquía, concretamente la región que le da nombre a la capital, Ankara, la explotación textil de los conejos de angora ha cruzado fronteras y es China el mayor productor de esta lana en el mundo, con el 90 % del total. Y ahí era hasta donde hace poco ?al igual que la mayor parte de las marcas? se nutría del suave tejido la multinacional gallega de la moda Inditex. Hasta que el conocimiento de los métodos empleados por las fábricas para la extracción de los cotizados pelos del animal llegó hasta al polígono más famoso de Arteixo. La firma anunció ayer que deja de comercializar prendas con el tejido,
Primero fue la organización de defensa animalista PETA la que denunció el maltrato en las granjas chinas. Desde el hacinamiento de los especímenes hasta una crueldad absoluta. Los activistas consiguieron en el 2013 imágenes en las que se ve a los operarios arrancar el pelo del conejo en vivo, sin sedación alguna. Esta tarea la realizan de forma repetida hasta que el animal cumple los cinco años, edad a la que el ejemplar se desecha como productor de lana y se sacrifica. Previamente, el conejo despellejado es introducido en jaulas sin ningún tipo de protección, produciendo al roedor laceraciones que terminan en muchas ocasiones con la muerte por infección o un estrés continuado.
Y la respuesta a este vídeo ha sido el portazo de las mayores cadenas textiles contra una práctica aberrante. Los pedidos se han paralizado.
La movilización de PETA, que incluyó la recogida de un millón de firmas, ha dado sus frutos. Muchas empresas del sector se han sumado a la renuncia a elaborar moda con conejos maltratados. Es el caso dela marca gallega, Gap, H&M, Tommy Hilfiger o Calvin Klein.
Inditex ya había comenzado a retirar de sus tiendas las prendas de angora en el 2013, sin proceder a la renovación de género confeccionado con esta lana. Mientras, en China ?el mayor proveedor? las granjas van a notar la deserción de las grandes firmas. En un país en el que el maltrato animal no está mínimamente regulado, los conejos chillan. Parece que Occidente ha comenzado a escuchar los gritos