Barcelona descarta que la plaza de toros de la Monumental se reconvierta en mezquita

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Vista general de la Monumental de Barcelona
Vista general de la Monumental de Barcelona ALBERT GEA

El emir de Catar habría ofrecido, supuestamente, 2.200 millones de euros para adquirir el edificio aunque el ayuntamiento de la ciudad condal niega la existencia de esta oferta

19 jul 2014 . Actualizado a las 00:48 h.

La sorpresa saltaba este martes en Barcelona. Un jeque catarí estaría dispuesto a pagar 2.200 millones de euros para comprar la plaza de toros Monumental de la ciudad condal, que lleva desde el año 2011 sin acoger espectáculos taurinos después de que entrará en vigor en enero del 2012 su prohibición en Cataluña de acuerdo a lo aprobado en julio del 2010 por la Generalitat. El objetivo final de esta adquisición sería reconvertirla en una mezquita. Según recogía 20minutos.es, el proyecto consistiría en construir un minarete de 300 metros de altura -que no se usaría para llamar a la oración- para llevar así a cabo una reivindicación que llevan años pidiendo la comunidad musulmana de la capital catalana.

Según informa este diario digital y El Mundo, el emir de Catar, Tamim bin Hamad al Zani, habría puesto sobre la mesa de la familia Balaña, la propietaria de la Monumental, la cifra de 2.200 millones de euros para convertir a esta emblemática plaza en la tercera mezquita más grande del mundo, solo por detrás de las de La Meca y Medina, las ciudades santas del Islam. Los trabajos de reconversión de la plaza de toros a mezquita, que realizaría la sociedad empresarial alemana formada por KSP Engel, Zimmermann Architekten, Krebs y Kiefer International, durarían cinco años y estarían finalizados para el año 2020.

El nuevo edificio contaría con una sala de oración para 40.000 personas, un centro de estudios de Al Andalus, una escuela coránica para 300 estudiantes, una sala de conferencias y un museo de arte y de historia así como tiendas y restaurantes. Según recogen en 20minutos.es, la venta solo estaría pendiente del visto bueno del ayuntamiento y solo tendría como condición que no colocarán al frente a un imán de línea integrista. El objetivo es que esta mezquita esté abierta a todos los grupos musulmanes y conllevaría la contratación de unas 4.000 personas.