Relaciones liana: acabar con uno y empezar con otro

LÚA CASTRO

SOCIEDAD

Scarlett Johansson, ejemplo de un comportamiento que se da más en los hombres
Scarlett Johansson, ejemplo de un comportamiento que se da más en los hombres PAUL HACKETT

Hay expertos que aseguran que son necesarios, que es peligroso concatenar relaciones, que eso muestra que hay carencias

28 abr 2014 . Actualizado a las 16:54 h.

A cada noticia de una ruptura sentimental de George Clooney le sigue otra de su nueva novia. Es el prototipo de síndrome de la liana: personas que cada vez que rompen con alguien ya están con otra persona; que pasan de relación a relación sin poner los pies en el suelo. Scarlett Johansson y Sean Penn, que estuvieron juntos muy poco después de romper sus matrimonios, suelen repetir este modelo de comportamiento que para unos terapeutas indica que no saben estar solos y para otros, mucho más pragmáticos, que no quieren anclarse en el pasado y se sienten incluso más ilusionados ante una posibilidad nueva sin los problemas que acaban de cerrar. Es la esencia de uno de los dichos más populares: un clavo saca a otro clavo. «La vida es muy corta y cuando una relación se rompe lleva meses, incluso años, en un estado de parálisis total. Cuando me separé mis amigas me decían que no debía empezar nada con nadie aún, que tenía que aprender a estar sola y yo pensaba: todavía más sola de lo que he estado, todavía tengo que llorar más de lo que he llorado, no creo que eso sea bueno, solo es un comportamiento que te lleva a estar más triste y a que te duela más el supuesto fracaso», cuenta Ana, que dejó un matrimonio de una década porque «sentía que su marido se había convertido en su hermano» y que ya no tenían nada de qué hablar. Ambos tardaron pocos meses en conocer a otras personas y estar enamorados como cuando se conocieron y no como cuando se despidieron.

Sin embargo, expertos en relaciones de pareja como el psicólogo Vicente Garrido explican que cuando una persona repite durante toda su vida las relaciones liana pueden estar dando a entender que tiene una carencia. «Le falta algo, por eso se apoya en una nueva relación para salir de otra, pero si lo consigue, si siempre encuentra a alguien nuevo puede mantener entonces alimentada esa carencia», dice el autor de «Cómo superar una ruptura».

Aprender a estar solo

Casi todos los psicólogos se detienen en resaltar la importancia de pasar una etapa de duelo tras una ruptura, un periodo en el que se puede hacer balance, pero en el que lo único que no está recomendado es obsesionarse con el ex y martirizarse con aquellas cuestiones en las que pensamos que hemos fallado. «Estar solo está bien, aprender a vivir sin nadie a tu lado, sintiéndote bien con las cosas pequeñas o los amigos, está muy bien, pero y si pasa a tu lado alguien que te puede hacer muy feliz, tienes que dejarlo escapar para quedarte solo el tiempo que se supone que mandan los psicólogos y cuánto es ese tiempo», afirma Juan, al que la vida ya lo ha puesto ante dos divorcios.