Fue demandada por la Fiscalía de Menores de Vigo por «desescolarizar» a su hijo, que hoy tiene 12 años. Pero los tribunales dieron la razón a la viguesa Ana Rosa López y no le impidieron seguir adelante con su educación en el hogar.
-¿Por qué optó por este modelo?
-Por rechazo al sistema educativo tal y como está montado. Hicimos una prueba en el colegio a los 8 años y no funcionó. La idea general es que el niño es un ser moldeable que tiene que entrar por el aro, y yo quiero una educación que no funcione por imposición de contenidos, sino que explote las ganas del propio niño.
-¿Lo educa usted?
-Sí, pero cada vez necesito más ayuda de otras personas. Me apoyo mucho también en tutoriales y recursos de Internet y utilizo otras fuentes como fundaciones, museos... El modelo ideal es junto a otros niños, en un espacio gestionado por los padres, pero es un sueño no realizado.
-¿Son muchos en Galicia?
-Conozco a unas 25 familias, pero hay más; muchos son profesores. Que nadie piense que somos antisistema. No es eso; es que el modelo no nos vale.
-¿Por qué motivo?
-Porque es precisa una reestructuración de la educación, pero no desde parámetros políticos, sino pedagógicos. Esa es la clave de la reforma educativa que necesita este país.