La escuela de niñeras Norland apuesta por una educación sin «noes» taxativos y en la que se acompaña al niño cuando tiene un berrinche
25 mar 2014 . Actualizado a las 17:19 h.La escuela de niñeras más prestigiosa del mundo, Norland College, donde se preparó la palentina María Teresa Turrión, nanny de Jorge de Inglaterra, se caracteriza por cómo enseña a atender al niño. Más allá de las clases de conducción extrema o defensa personal (para ellas y los menores), las alumnas pagan 45.000 euros en tres años por aprender a manejar a los niños a partir de dos bases: mucho amor y mucha firmeza. He aquí algunos trucos que usan según un libro de dos exalumnas:
El «no», muy pocas veces
«¿Me compras una gominola?», «no, que no meriendas». Esta es una conversación estándar a cierta edad. Pues bien, las niñeras de Norland contestarían en positivo, sin noes taxativos, algo así como «ahora no puedes tomar gominolas porque tienes que merendar pero, ¿qué te parece tomar una después?». Explicar los motivos y dar alternativas son la opción de las norlanders (las graduadas en Norland).
Sin quejas ni gritos
Padres quejicas tienen hijos quejicas, y muchos regañan a sus pequeños con un tono lastimero. La voz debe ser normal, y cuando un niño pide algo debe hacerlo en ese tono para poder ser atendido. Por supuesto, nada de gritos, amenazas o azotes.
Cortar las rabietas rápido
No hay que esperar a que el niño enrojezca, se tire al suelo y se ponga a gritar. Si es menor de tres años, en Norland apuestan por distraerlo cuando comienzan los primeros síntomas; si se llega tarde, lo mejor es ponerse a su altura, mirarle a los ojos y hablar en tono normal, pero sin ceder a sus pretensiones.
Mandarle a pensar, poco eficaz
Mandar al niño a pensar (sentarlo en una silla o cualquier variante) cuando se porta mal no siempre es una buena idea. Lo mejor, según las exnorlanders, es o ignorar al pequeño o la técnica del «enfriamiento»: llevarlo a un sitio tranquilo, esperar a que se calme, decirle qué ha hecho mal y, sobre todo, preguntarle por qué se portó así. Enseguida se mostará arrepentido.
Prevenir, lo mejor
Las niñeras saben que más vale prevenir: si uno va a llamar por teléfono, lo mejor es darle algo al niño para que esté entretenido y no interrumpa; si se va de compras, buscar algo que pueda ser un juego... cuanto más pequeños más hay que poner en práctica este truco.
«Pistas del sueño»
Repetir en el mismo orden una serie de acciones antes de dormir indicará al niño que se acerca el momento de acostarse.
Las disputas fraternales, lejos
Las peleas entre hermanos de 4 a 11 años son muy habituales. Lo mejor para los padres es intervenir lo mínimo en esos casos, buscar acuerdos conjuntos -no decantarse por uno- y mantener siempre la calma.