Uno de los ganadores del premio especial del Niño: «No pienso ni cambiar de coche, que tiene 25 años pero anda»

Dos vecinos de Monforte comparten el décimo de cuarenta millones

Niño

Monforte / La Voz

Los cuarenta millones del premio especial del gordo de la Lotería del Niño ya está cobrados. Los dos vecinos de Monforte que compraron a medias el boleto, un empresario retirado y uno de sus antiguos trabajadores, tardaron veinticuatro días en canjearlo por el dinero. «Yo quería repartir mi parte con familiares, pero tenía que mirar bien cómo hacerlo y, además, tampoco había tanta prisa». Una vez consumado el reparto, este empresario jubilado admite someterse a una entrevista, con la condición de que se mantenga su anonimato. Reconoce que le va a resultar complicado seguir guardando el secreto en Monforte, pero parece decidido a intentarlo sin huir. Porque no tiene ninguna intención de cambiar de lugar de residencia, ni de vida. Ni siquiera de coche.

-Enhorabuena. ¿Está contento?

-Cómo no voy a estar contento.

-Bueno, es que cuarenta millones pueden pesar mucho.

-El premio son cuarenta millones, pero a mí me corresponden veinte, porque lo compré a medias con un amigo. Y esos veinte son en realidad dieciséis si descontamos los impuestos, pero esos dieciséis ya no los tengo. Los he repartido entre varios familiares. De todas formas, aún no soy consciente de lo que son realmente veinte millones de euros. Todavía no he echado cuentas para traducirlos a pesetas. Si lo hiciese, igual me volvía loco. Y yo soy una persona completamente normal, que quiere intentar seguir con su vida como siempre. Nada más. Yo lo que quiero es tranquilidad para mí y mi familia. Conservar mis amigos, seguir saliendo de vinos... Espero que el dinero que me queda a mí me dé para vivir desahogadamente. La verdad es que yo no necesitaba dinero para vivir tranquilo, pero ¿a quién no le viene bien que le toque la lotería?. Se puede uno dar un capricho, hacer un viaje...

-¿Ya se ha dado algún capricho?

-No. De momento, ninguno.

Ya lo pensaré, que hay tiempo.

-Pero no quiere que se conozca su identidad.

-Eso es. El del décimo era yo, pero prefiero que no se sepa quién soy.

-¿Por qué?

-Yo que sé. Viendo lo que está pasando últimamente por ahí... Asumo que en Monforte se va a acabar sabiendo, es un sitio pequeño. Pero no me gustaría que trascendiese fuera.

-¿Qué pensaba cuando oía los rumores que apuntaban a otras personas?

-Pues los oía y los comentaba como si yo no tuviese el décimo. Es más, seguro que si en una de esas me da por decir que el décimo lo tenía yo, mis amigos no me creerían, porque siempre estoy de broma con ellos.

-Qué planes tiene para el dinero?

-De momento, no hay planes.

-¿Alguna empresa, compras...?

-No lo sé. Es prematuro. Aún no estoy mentalizado de que me tocó la lotería. Poner una empresa a mis años no creo que ya....

-Usted algo de experiencia en eso tiene.

-Algo sí, pero si monto una empresa ya no viviría tranquilo. Yo quiero tranquilidad y disfrutar con mi familia los años que pueda vivir, que ojalá sean muchos.

-¿Fue complicada la negociación con el banco?

-No, porque no hubo. Deposité el décimo a nombre de los dos y después lo cobramos.... y ya está. La negociación llegará ahora. A día de hoy, lo tengo en una cuenta normal y corriente. Ahora tendré que mirar si me va a producir algo, o eso que me preguntaba de montar una empresa... nunca se sabe. Ya producirá.

-En Monforte se está poniendo en marcha una fundación para tratar de invertir en fines sociales dinero de la lotería. ¿Qué le parece?

-No acabo de verlo claro.

-¿Cuándo supo que su décimo era el del premio especial?

-Una hora y media después del sorteo. En aquel momento, no era capaz ni de leer bien el décimo para ver lo de la fracción, la serie... Se lo enseñé a una persona y me dijo que ese era el de los cuarenta millones.

-¿Y qué sintió?

-Una alegría muy grande, lo mismo que cuando pensé que me habían tocado 160.000 euros [hace automáticamente el descuento de Hacienda sobre los 200.000 euros del premio por décimo]. De que me había tocado el gordo me enteré al momento, porque estaba oyendo la radio en casa. Yo soy muy aficionado a la radio, tengo una en cada habitación, y sintonizadas en emisoras distintas. Estaba oyendo el sorteo porque jugaba tres números, uno el compartido que compré en la Bodeguilla [uno de los bares que repartió los décimos premiados en Monforte], otro de otro bar y uno más que compré en la feria del 24 de diciembre. Recuerdo que cuando empezaron a salir los números me alegré porque pensé que tenía 120 euros por las terminaciones, porque yo solo miraba las cifras finales. Pero entonces miré todos los demás y pensé "¡carajo, son todos los números!" Pero no me lo creía, aunque tenía el décimo delante. Hasta que oigo que en la radio dicen «vendido íntegramente en Monforte». Ahí sí supe que me había tocado.

-¿Era la primera vez que compraba un décimo a medias con la persona con la que ha compartido el premio?

-Llevamos más de veinte años comprando este mismo número todas las semanas. Y yo además juego unos euros en todos los sorteos de la Primitiva y la Bonoloto.

-Ya habrá dejado de hacerlo

-Qué va [ríe]. Sigo jugando a diario. voy a seguir jugando a la lotería con el número del premio.

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