Naty Matos Cuevas era el lunes la viva imagen de la alegría, cuando celebraba con clientes y amigos que el bar en que trabaja había repartido en Sober 16 millones de euros en boletos premiados. Esta empleada de la Bodega Marcelino se lleva un pellizco de 80.000 euros, después de impuestos, porque comparte un décimo con una compañera de trabajo. Pero su madre Matilde tiene otro, aunque curiosamente no lo compró en el bar en que trabaja su hija. La mujer vive en Monforte y se hizo con uno de los décimos premiados precisamente en la Bodeguilla. De manera que es una de las candidatas a gran multimillonaria. Cuando se le plantea esa posibilidad, a Naty se le abren los ojos como platos. «Desde luego -afirma-, el mío no es el de los cuarenta millones, y el de mi madre supongo que tampoco». Nacida en la República Dominicana hace 31 años, Naty ya ha decidido que aprovechará una parte del premio para viajar allá. Hace dos años que no visita a su familia y llevaba tiempo queriendo hacerlo.
Gastará en ese viaje, en acabar de pagar su coche y es posible que también se anime a al menos a empezar a comprar una casa. «Nada más, porque aunque casi no tengo nada mío, tampoco tengo grandes problemas» ¿Y si le hubiesen tocado a ella los cuarenta millones? «Bufff... ¡pediría una reducción de jornada!», dice partiéndose de risa. En todo caso, se pone seria, no dejaría su empleo: «Seguiría trabajando, porque si no se coge mucho vicio».