Cinco hijos a su cargo y 600 euros de sueldo. «El piso de alquiler se lleva 450, así que Cáritas y la parroquia me echan una mano para alimentar y vestir a los niños», resume Paola, que reside en A Coruña. Los chavales en el cole piden móviles en sus cartas, y por eso uno de sus hijos, que tiene ahora 12 años, no tuvo muchas dudas al redactar la suya. «Pero los móviles no los dan en Cáritas, así que supongo que le traerán un balón o algo así». Por suerte para Paola, él es «muy bueno y se conforma con muy poco», pues la telefonía quedará para otra ocasión.
En Vigo, Yoli participa en la campaña Elfos y Calcetines. Su hijo, de 3 años y medio, está como loco con Mike Caballero, y su hija, de 8, quiere «cualquier cosa de Violeta». La solidaridad, Santa Claus y los Reyes lo harán posible. «No tengo cómo pagar el alquiler, ni familia que me ayude con mis niños, así que, aunque me gustaría que recibiesen muchas cosas por la ilusión con la que llegan a estas fiestas, ese dinero es para darles de comer y para libros de texto», explica. Se trata de «una noche mágica -prosigue-, y por eso se pasa a veces tan mal y se puede volver tan triste».
Información elaborada con la colaboración de las delegaciones de La Voz de Galicia.