La ley Wert no gusta a nadie, pero la huelga de ayer se siguió por muchos motivos, algunos muy ajenos a la Lomce
25 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.No a la Lomce. No a los recortes. Son las protestas oídas ayer, y cada colectivo las vive de una manera diferente.
Padres
Su respuesta en Galicia fue sorprendente, incluso entre los de primaria e infantil, con el trastorno que para ellos supone no enviar a los niños a clase. Protestan por la ley y sus reválidas, pero sobre todo esta huelga es un grito contra los recortes en las ayudas para los libros, el pago de los comedores y la desaparición de muchas actividades extraescolares.
Profesores de la concertada
La Lomce y la reestructuración de las asignaturas, sumado a la reforma laboral, los deja desamparados.
Las áreas rurales
La Lomce, en su afán por dificultar a los alumnos llegar a la universidad, ha generado unos itinerarios en bachillerato que limitarán la oferta actual en las localidades pequeñas. En primaria, además, los recortes de comedor y el transporte les afectan mucho, al igual que la reducción de profesores de apoyo.
La patronal concertada
No se sumó a la huelga porque cree que no es el camino, pero está en contra de la Lomce.
Profesores de la pública
Amparados por un puesto de trabajo seguro, abanderan las movilizaciones. Como los contratados, están hartos de los cambios legislativos. Pero además no apoyan las reválidas, la segregación de alumnos en función de la nota al inicio ya de la ESO, rechazan el valor dado a la asignatura de Religión, la centralización de los temarios y las subvenciones a los centros que segregan por sexo.
Alumnos de secundaria
Reniegan de las reválidas, pero ayer se quejaban especialmente por lo que más les afecta ahora mismo, los recortes en las becas y en las ayudas a los libros.
Universidad
La Lomce no les toca, aunque sí a sus familias, pero ayer las universidades estaban casi vacías como protesta por la subida de las tasas en las facultades -en algunas ciudades se dispararon en los últimos años- y por la reducción de las becas, que echaron a miles de alumnos de las aulas.