¿Es útil la subcomisión?

SOCIEDAD

Si quieres que algo siga como está, crea una comisión que lo estudie. Esta máxima, demagógica sin duda pero a veces muy cierta, parece que podrá aplicarse en este caso. La conciliación de la vida familiar y laboral es un asunto que salta periódicamente a la actualidad, y hace años que se debate de una u otra manera en el Congreso. Ahora, tras nueve meses de análisis y valoraciones de expertos, un grupo de diputados ha hecho su informe. Si la política es el arte de lo posible, que me expliquen cómo estas personas llegan a las siguientes soluciones: que los colegios cambien sus horarios de entrada y salida, y que se varíe el cuadro de vacaciones escolares completamente; que los trabajadores no hagan más horas de las que aparecen en su contrato, que además tiene que ser estable; que la igualdad de género llegue a las oficinas; que el empleado del pequeño comercio tenga la misma flexibilidad horaria que el de una gran superficie; que las televisiones adelanten el prime time; que haya guarderías en las empresas y que Hacienda rebaje los impuestos a las compañías sensibles con las familias. Es decir, seguiremos pagando cuidadores o asfixiando a los abuelos, me temo.