Que vienen los emigrantes

M.ª Dolores Antelo Reino

SOCIEDAD

Es una aldea, como muchas de Galicia, hay pocas diversiones a lo largo del año. La juventud espera ansiosa la fiesta del pueblo: San Juan. Se monta el palco de la música, la iglesia se llena de flores, los niños participan en los cantos y plegarias, las mujeres se visten de fiesta, los hombres dejan de trabajar el campo para cortarse el pelo, afeitarse y poner el traje, el único, el de todas las fiestas y todos los entierros. De Francia llega Louis, hijo de Pepe y Marisol. Vive en París. Sus padres trabajan en la hostelería desde hace 10 años, él tiene 8. Es un niño refinado, no ha salido de la gran ciudad. Sus padres traen coche, esto causa en la aldea un gran revuelo. Son los nuevos ricos del lugar, loados, festejados, sus vacaciones serán siempre una sucesión de eventos. Louis se relaciona con los primos y con los vecinos, enseguida se anima a participar en los juegos: fútbol, pesca, trompos. Se siente libre en un paraje sin peligros, donde se respira autenticidad. Le gusta todo, la comida, las fiestas, los familiares, los amigos, es feliz, ¡qué vida tan distinta de la que lleva en París!: prisas, atascos, crecer en 60 metros cuadrados. ¡Por fin sabe lo que es la vida sin estrés! Louis siente que sus raíces están en la aldea, se promete a sí mismo que cuando crezca vendrá a vivir aquí, es su sueño.

Louis está enfermo, tiene 70 años, se ha casado con una parisina y ya tiene nietos de su hija Sara y su hijo Pepe. Han transcurrido muchos años, solo había venido a la aldea en un par de ocasiones, para enterrar a los familiares más directos. Hoy necesita recuperar aquel bienestar que le proporcionaban las vacaciones en la aldea, psíquicamente necesita prepararse para lo que viene, tiene la intención de enterrarse en la tumba de su padre. Se empapa de la vida del lugar. Otra vez se entusiasma con la pesca, con las partidas, con la siesta, con el amanecer fresco del verano. Siente que su lugar es este: «Ya no me moveré, aquí descansaré. Soy un emigrante retornado».

M.ª Dolores Antelo Reino (Pontevedra, 61 años) es administrativa.