Es lo último en deporte acuático: convertirse en auténticos delfines humanos
13 ago 2013 . Actualizado a las 09:47 h.«Flyboard os hará sentiros como un delfín, como un pez volador, como una gaviota que baja hasta el agua a por sus peces...». Así describe el blog de Raz Surf Camp este revolucionario deporte acuático. Aunque dicha escuela de surf carballesa se ha hecho eco de la novedosa disciplina, lo cierto es que -apuntan-, aún no ha llegado a la capital de Bergantiños y, según otras fuentes consultadas, tampoco a Galicia. Ha aterrizado, en cambio, en otros muchos puntos de España: Alicante, Mallorca, Tenerife, Valencia, Menorca o Las Palmas de Gran Canaria.
El flyboard, nombre con el que se ha comercializado, vendría a ser algo así como una tabla a propulsión de agua, conectada a una moto acuática. Una manguera engancha el dispositivo con la parte trasera del vehículo: con el kit básico se necesita una segunda persona para que dé gas a la moto, mientras que, si se añade un kit de gas adicional, es el usuario del flyboard el que la controla sin depender de nadie. ¿El resultado? Propulsarse sobre el agua, volar hasta 12 metros de altura, pudiendo después sumergirse y emerger como un delfín. «Es apto para mayores de 16 años. ¡En menos de cinco minutos el 95 % de las personas que prueban están volando!», asegura Vanesa Esclapez, responsable de márketing y reservas de Flyboard Alicante. Es la empresa Uback Parks, en este caso, la que ofrece el servicio desde el mes de junio a lo largo de toda la costa alicantina.
Se trata de un invento reciente: el flyboard empezaba a ser comercializado el verano pasado en algunos puntos de España tras ser patentado en el 2011 por Franky Zapata, un piloto francés. Pero este verano arrasa. «Trabajamos entre ocho y diez horas diarias, toda la semana, y la gente se queda muy contenta y satisfecha», manifiesta Esclapez. Los únicos requisitos -asegura ella- son «ganas de pasarlo bien, una actitud positiva, ropa de baño y protector solar».
Las boquillas situadas debajo de los pies del piloto de la «tabla voladora» confieren la propulsión, mientras que las disponibles para las manos potencian la estabilidad de movimiento. Parece fácil rendirse a los encantos del flyboard: «Rato extremadamente divertido», «sensación indescriptible» y «recuerdo inolvidable» son algunos de los términos que apuntan desde Alicante: «Libera adrenalina».
McQueen Luxury Toys Ibiza es el distribuidor del producto en España y Portugal, ya sea para su alquiler o compra por parte de particulares o empresas, a las que se le garantiza la exclusividad del servicio en una zona determinada. De momento, explicaron, no han tenido solicitudes desde Galicia. Hacerse con un kit básico, según su web, tendría un coste base de 4.300 euros (sin IVA ni gastos de envío). Y unos 1.150 más si se adquiere también el kit de gas.
No obstante, disfrutar del flyboard puntualmente, allí donde ya se ofrece su práctica, resulta más asequible: veinte minutos de experiencia para una persona rondan los 80 euros. Es el precio de Uback Parks, que también oferta paquetes especiales según lo demandado. «Es un deporte exclusivo, pero no por el precio, sino por lo novedoso y diferente: volar y bucear al mismo tiempo parecía algo increíble y ahora es posible», dice Esclapez. «Conozco variantes basadas en la propulsión con chorro de agua, pero este sería el primer prototipo conectado a una moto acuática», valora el secretario de la Agrupación Deportiva Rías Altas de Oleiros, Francisco Rodríguez.