Los zapatos Victoria han adquirido a lo largo de los años un estatuto de icono en España, donde su nombre se ha convertido en sinónimo de calzado cómodo y casual. La marca existe desde 1915 y esconde una historia conmovedora, pues su nombre es el de la esposa del fundador.
La reputación de las deportivas de tenis Victoria aumentó tranquilamente en España durante décadas hasta los años setenta, que fueron testigos de la explosión de la marca gracias a la invención del procedimiento de vulcanización, un invento nacido en España, en la misma región de la Rioja, donde Victoria tiene sus fábricas desde siempre.
Una bonita historia local y nacional, pues ha permitido a la firma lanzarse a la internacionalización coincidiendo con el nuevo siglo. Tras una proyección exitosa tanto en Italia como en Gran Bretaña, las deportivas de tenis Victoria llegaron también al mercado francés. Su estilo informal unisex, puro y fresco, ya causa estragos.
Consumidores ecológicos
Los ecoconsumidores estarán encantados de saber que la suela de los zapatillas inglesas de Victoria está hecha de caucho natural, y que su empeine cien por cien algodón está teñido con colorantes que no contienen ningún producto nocivo para el medio ambiente. Y es que pocos son los que no han tenido -incluso, que aún tienen- un par de estas zapatillas. ¿Quién no se acuerda de los veranos con Victoria? Desde su creación, mucha gente ha llevado ese nombre en su calzado, especialmente durante los años setenta y ochenta, cuando las lonas pasaron a ser un elemento imprescindible de la moda sport, acompañando a niños y adultos durante varias generaciones. Hoy en día, se sigue produciendo el modelo más mítico, el 6613, de la misma manera que antes, con un sistema de fabricación que no daña el medio ambiente y con materiales naturales, desde el algodón a los tintes o la suela de caucho con forma de grano de arroz, Made in Spain. Además, se trabaja construyendo colecciones acordes con las últimas tendencias de moda. Cada temporada los diseñadores de la firma crean nuevas versiones, haciendo que Victoria se reinvente sin renunciar a su esencia.