La concesión minera de Corcoesto, en el municipio coruñés de Cabana, es un espacio de 1,5 kilómetros de ancho por 2,5 kilómetros de fondo. Este terreno está surcado ahora por perforaciones cuyas longitudes suman más de 50 kilómetros. En su mayoría son de pequeño tamaño y llegan hasta quinientos metros de profundidad, por lo que no se puede saber si más abajo hay vetas más importantes.
Lo que sí se sabe ya es que de las seis áreas que forman el yacimiento, la conocida como Pozo del Inglés es la que tiene la veta más rica, que prácticamente se junta con el Petón de Lobo, lo que supone una estela áurea de casi un kilómetro de longitud.
La riqueza de la zona es conocida desde siempre, pero solo la subida del precio del oro hasta cotas muy altas ha hecho rentables los trabajos.