El informe pone de manifiesto que los jóvenes son el nuevo poder que configurará el mundo. Para nosotros, que siempre hemos trabajado para dotar a la juventud de herramientas para elegir bien en lo que a su vida sexual y reproductiva se refiere, esa es una gran noticia. Hablar de juventud nos sugiere ciertos retos, algunas oportunidades y la necesidad de llamar a la acción para que cada uno exija los cambios necesarios para alcanzar el máximo grado de bienestar sexual y de salud, evitando muchos riesgos. No es lo mismo vivir en países en vías de desarrollo que en los llamados desarrollados. El embarazo adolescente, las dificultades para negociar sexo seguro, los matrimonios en la pubertad, el VIH, el difícil acceso a métodos anticonceptivos... Cada una de esas situaciones tiene nombre y apellidos, y millones de lágrimas.