Réplica de un original del siglo IX

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El antiguo «Castellum Honesti», construido en Catoira en la Alta Edad Media para frenar el camino de los vikingos hacia Santiago, sirve de escenario a un desembarco simbólico y a una romería espectacular que se celebran desde hace 51 años, el primer domingo de agosto. En ella toman parte daneses de Frederikssund.

La flota catoirense se compone de un viejo arenero reconvertido, propiedad del Ateneo Vikingo, y dos «drakkar» botados en 1993 y el 2008, réplicas de antiguas naves normandas. El que ayer pasó la ITV, el «Frederikssund», fue construido en el astillero de Manuel Mougán siguiendo el diseño de un barco del siglo IX que fue empleado como túmulo funerario en Noruega. Lleva el nombre de la villa danesa con la que Catoira está hermanada, tiene 20 metros de eslora y folio en Capitanía Marítima de Vilagarcía.