El laboratorio de Lugo es referente en España, pero aún no es oficial
04 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El centro de investigación que analizó las setenta muestras de pepino español es desde la última década el laboratorio de referencia en E. coli de España y uno de los cinco de Europa. Situado en un edificio del campus de Veterinaria de Lugo, recibe cada día muestras de los principales hospitales españoles para caracterizar las variantes de esta bacteria que se detectan en los pacientes. Aunque hasta hoy han detectado serotipos de 30.000 cepas diferentes, todavía no habían registrado una variación como la alemana. Ahora, tras demostrar que el pepino español no es el causante de la infección, investigan un nuevo clon de la E. coli del que no se tenía noticia.
Su labor diaria pasa por crear antisueros con los que reconocer cada variación de esta bacteria. Este producto biológico funciona como un decodificador que pone nombre y apellido a cada tipo. Sin embargo, aunque día tras día reciben el reconocimiento a nivel internacional, su director, Jorge Blanco, pone un pero a la calificación como centro de referencia: «Aunque participamos en prestigiosas redes a nivel mundial, quizá no se nos pueda calificar de referentes porque no somos oficiales». Es decir, son el más avanzado y completo laboratorio de España en E. coli y el único capaz de caracterizar una bacteria al completo, pero no ser oficiales hace que no puedan erigirse como institución referente.
Detección de brotes
Esta situación no impide que incluso los centros que oficialmente están por delante de ellos en investigación recurran cada día a los investigadores lucenses. Así, el Centro Nacional de Microbiología se encuentra entre uno de sus más frecuentes colaboradores. «Cuando ellos no consiguen definir por completo el tipo de bacteria y su serotipo acuden a nosotros porque saben que estamos especializados en esto», afirma Blanco. Un trabajo que los ha llevado a detectar en poco tiempo pequeños brotes producidos en Galicia. Cepas procedentes en la mayoría de los casos de la ya conocida O157:H7 y para las que ya hay protección.
Precisamente, tener ya controlada esta variante brotosigénica del E. coli (la que provoca diarreas sangrantes) hizo que actualmente los expertos lucenses se centrasen en aquellas multirresistentes a los antibióticos (parecidas a la detectada en Alemania).
Al parecer, antes del brote registrado en Hamburgo los investigadores ya habían observado variaciones muy parecidas que podían ser peligrosas. Sin embargo, Blanco reconoce que no se esperaban que microorganismos brotosigénicos y multirresistentes se uniesen configurando una sola bacteria.
Los investigadores ya estaban analizando cepas resistentes a antibióticos