Es el segundo local hostelero que regenta la familia Iglesias. El actual responde por Hamburguesería La Torre, uno de los locales más emblemáticos de la no menos emblemática calle coruñesa del mismo nombre. Es el segundo negocio que la familia Iglesias administra -el anterior también combinaba el despacho de comida con el de bebida- y señalan la injusticia cometida con todos aquellos que en su día habilitaron en sus locales un espacio para fumadores, aunque confían en que la prohibición total no suponga un quebranto excesivo para los hosteleros. «La mitad de nuestra clientela suele ser fumadora, y nunca hemos tenido protestas de personas que no fumen. Todo el mundo se suele comportar con educación: muchos fumadores preguntan si se puede antes de encender el pitillo, y algunos no fumadores le llegan a decir a la gente que está con el pitillo en la puerta que pueden entrar, que no les molesta», explica Simon Iglesias, hijo del matrimonio que en su día montó el negocio. Aunque desde este local esperan que los fumadores sigan acudiendo a pesar de la prohibición, la familia propietaria se pregunta «¿por qué no prohíben definitivamente fumar si tan malo es para la salud». Y es que no comprenden la razón de que las limitaciones en materia de tabaquismo se impongan siempre a los locales de hostelería, y no se ataque la raíz del problema.