Culmina tras casi dos décadas la restauración de la basílica de Santa Sofía, de Estambul

Andrés Mourenza ESTAMBUL/EFE.

SOCIEDAD

La mayor joya del arte bizantino en Estambul, la basílica de Santa Sofía, cuenta, tras casi dos décadas de trabajos, con una nueva cúpula restaurada y la apertura del atrio del baptisterio, hasta ahora cerrado a los turistas. La dirección del museo de Santa Sofía presentó ayer la restauración del templo, iniciada en 1993, unos años después de que el monumento fuese declarado patrimonio mundial de la humanidad junto al resto del barrio histórico de Estambul. Los trabajos se aceleraron a partir de 2008, gracias a la financiación de la agencia encargada de los proyectos de la Capital Cultural Europea 2010, que ha aportado unos 3 millones de euros. El principal trabajo se ha producido en la inmensa cúpula de 31,5 metros de diámetro, en la que los obreros y artesanos, encaramados en andamios de 55 metros de altura, han limpiado y restaurado los mosaicos dorados que la cubren. La actual Santa Sofía fue inaugurada durante la Navidad de 537. Tras su conversión en mezquita en el año 1453, en 1935, el presidente y fundador de la República de Turquía, Mustafa Kemal Atatürk, haciendo honor a su ideología laica, decidió que Santa Sofía no sería ni mezquita ni iglesia, y la declaró museo.