Las mujeres con discapacidad son uno de los colectivos más vulnerables a padecer abusos o malos tratos, y se calcula que un 80% han estado sometidas a esas situaciones, afirma Mónica Álvarez San Primitivo, presidenta de la Asociación de Mulleres con Discapacidade de Galicia Acadar.
Álvarez es también vicepresidenta segunda de la Confederación Galega de Persoas con Discapacidade (Cogami), y ayer participó en la jornada sobre Mulleres con discapacidade e violencia de xénero, organizada por esta entidad. Asistieron 60 mujeres, de zonas rurales y urbanas de Galicia, que conocieron recursos contra la violencia sexista.
De su familia y cuidadores
«Son precisos máis estudos sobre este asunto», afirma Mónica Álvarez. «Sería igualmente interesante investigar cantas mulleres, como consecuencia dun abuso, presentan unha discapacidade. Hai casos de mulleres brutalmente asediadas que non morren, aínda que quedan con secuelas serias para o resto da súa vida», agrega.
La presidenta de Acadar afirma que las mujeres con discapacidad están expuestas a situaciones de abuso por parte de su propia pareja, como cualquier otra. Pero, a mayores, se enfrentan a riesgos de agresiones por parte incluso de su entorno familiar o de las personas que las cuidan.
En este sentido, negarles cuidados, controlarlas económicamente, prestarles sobreprotección, someterlas a abusos sexuales o psicológicos y otras vejaciones se deben calificar como violencia ejercida contra ellas, sostiene.