Un instituto de Alicante suspende las clases al no poder evitar que un alumno violento acuda al centro
SOCIEDAD
Un instituto de educación secundaria de la localidad alicantina de Castalla suspendió ayer sus clases como medida preventiva ante las supuestas amenazas y agresiones de un alumno que acude al centro, acompañado de su madre, pese a estar expulsado.
La decisión, adoptada por el profesorado para «garantizar la seguridad de todos los miembros de la comunidad educativa», cuenta con el respaldo de la asociación de madres y padres de alumnos (AMPA), que protagonizaron en la mañana de ayer un acto de apoyo al claustro en el que participaron 250 personas. La suspensión de las clases se inició el jueves por la tarde y continuó ayer, aunque está previsto que el lunes se reanude la actividad docente del centro.
La medida responde a la situación «insostenible de seguridad de todos los miembros de la comunidad educativa», según recoge el documento de acuerdo aprobado por los profesores del IES. A su juicio, no disponen de mecanismos que permitan garantizar el cumplimiento del expedientes disciplinario mediante el que expulsaron al alumno, por lo que el joven de 17 años continúa acudiendo al centro cada día acompañado por su madre y mostrando una actitud agresiva y amenazante.
Según fuentes del instituto, el pasado miércoles un profesor fue agredido cuando trataba de impedir «de forma educada» la entrada del joven al recinto educativo al existir una orden de expulsión desde el día 12. Al parecer, el alumno mantiene desde hace cuatro meses «una conducta reiterada de faltas de respeto, insultos, amenazas, coacciones y agresiones verbales y físicas, a profesores y miembros del equipo directivo».
La comunidad educativa se encuentra en «una situación de indefensión absoluta», ya que el Decreto 39/2008, de Convivencia Educativa, al que se acogieron para expulsarlo «no contempla mecanismos que permitan garantizar su cumplimiento». El centro criticó la falta de implicación y propuesta de soluciones efectivas por parte de la Consellería de Educación de la Generalitat y el Ayuntamiento de Castalla. El director del centro, Juan Antonio Olmedo, aseguró que han emitido varias órdenes de expulsión del alumno, quien ha seguido acudiendo en actitud agresiva al centro. «Legalmente no disponemos de armas para resolver este conflicto», indicó el director.