En Memphis, asistimos a una misa góspel en Full Gospel Tabernacle Church, cerca de Graceland. El reverendo es Al Green, el otrora cantante y productor que ha dejado de lado su carrera para dedicarse a la religión. Sorprende ver el fervor, entrega y pasión con la que se vive la misa e impresiona, mucho más, la calidad de las voces de la gente que canta durante la ceremonia. De ahí visitamos el National Civil Rights Museum, el antiguo Lorraine Motel, donde Martin Luther King Jr. fue asesinado. Se puede visitar la habitación donde pasó sus últimas horas y el lugar desde donde disparó el asesino.
Desde Memphis a Indianápolis el camino parecía convertirse en una especie de bucle espacio-temporal: campo de maíz, pradera, arroyo y vuelta a empezar. En el norte del Estado de Indiana está Shipshewana, localidad que alberga una de las mayores comunidades amish del mundo. El Menno-hof Amish Mennonite Visitor's Center muestra sus orígenes y evolución. En el pueblo llama la atención el contraste entre los vehículos y los coches de caballos unos al lado de los otros, mientras sus propietarios realizan las compras. Finalmente, por cinco euros se puede visitar el circuito de Indianápolis, pero en un autobús a menos de 50 kilómetros por hora. A la noche llegamos a Chicago.