EE.UU. revisará el programa de Bush para volver a la Luna

Victoria Toro

SOCIEDAD

Esta semana se ha hecho público que Barack Obama ha ordenado que se revise el programa Constellation de la NASA. Se trata de un proyecto puesto en marcha por el ex presidente Bush en el año 2004. Sus objetivos eran el establecimiento de una base lunar permanente como preparación a los viajes tripulados a Marte. En cuanto a las fechas, Constellation preveía que la llegada a la Luna se produjera alrededor del año 2020. Y el presupuesto ya gastado asciende a 6.900 millones de dólares (unos 5.000 millones de euros).

Durante la campaña electoral, Obama afirmó que estaba de acuerdo con el programa Constellation. Y en los presupuestos para el 2010 otorga a la Agencia Espacial estadounidense 18.700 millones de dólares (13,8 millones de euros), lo que supone casi mil millones más que en el ejercicio anterior. Pero el proyecto de instalar una base permanente en la Luna ha recibido algunas críticas de los expertos. Hay quien opina que se desperdiciaría dinero y esfuerzo en algo que no aportaría demasiada transferencia tecnológica y que el verdadero objetivo deben ser los viajes tripulados a Marte. Según el asesor de la Casa Blanca para Ciencia y Tecnología, John Holdren, dada la ambición y la escala del proyecto, «es prudente recibir una nueva evaluación del programa».

Aunque la Administración de Obama no ha aclarado cuál es su postura en este asunto, la orden de revisar el programa hace pensar que las cosas pueden ir por ahí. Las explicaciones con las que se ha presentado la revisión del programa espacial puesto en marcha por Bush no contradicen esa idea.

La revisión de Constellation tiene como objetivo, según la Casa Blanca, «garantizar que el país se encuentra en un camino sostenible y firme para lograr sus aspiraciones más atrevidas en el espacio». El propio presidente de Estados Unidos ha dicho recientemente que la NASA necesita una misión para el siglo XXI. Es evidente que esa misión no puede volver a ser la Luna, que ya lo fue en los años sesenta con el programa Apollo. Así que podría ser que el Gobierno de Obama se centrara en llevar vuelos tripulados hasta Marte. En cualquier caso, los próximos meses van a ser reveladores.

El equipo encargado de la revisión del programa Constellation debe presentar sus conclusiones en agosto. Y antes, el presidente deberá nombrar al administrador general, el máximo cargo, de la Agencia Espacial. En los últimos días se ha especulado con la posibilidad de que ese puesto sea para Norman Augustine, ex director de la empresa aeroespacial Lockheed Martin y que, precisamente, preside el grupo encargado de la revisión de Constellation. Y la NASA está embarcada en otro gran proyecto, la sustitución de su flota de transbordadores, que serán «jubilados» el año próximo.