El último ciudadano de la URSS

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SOCIEDAD

El 18 de mayo de 1991, Serguéi Krikalev despegó en una Soyuz desde el cosmódromo de Baikonur para una misión de cuatro meses. Desde la Mir asistió a la desintegración de la Unión Soviética. El día de Navidad de 1991, Gorbachov renunció a la presidencia y la nación de Krikalev dejó de existir. Baikonur pasó a pertenecer al naciente Kazajistán, que no consentía más vuelos y exigía dinero. Desde Moscú le decían que esperara. Se escribía una vez por semana con su esposa. En marzo de 1992, pudo regresar a la Tierra. Aterrizó en Baikonur como ciudadano ruso, de la entonces CEI. Sin honores.