La mansión más cara del mundo

Javier Albisu

SOCIEDAD

El ruso Mikhail Prokhorov pagó 300 millones de euros por Villa Leopolda

16 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El magnate ruso Mikhail Prokhorov ha pagado 300 millones de euros por Villa Leopolda, la mansión más cara del mundo, construida en 1902 por el rey belga Leopoldo II en la Costa Azul y rodeada de un jardín de ocho hectáreas plagado de olivos, limoneros y naranjos, según informa el diario Le Monde. La prensa francesa situó en un principio en 500 millones de euros la cantidad desembolsada por la impresionante villa, y los rumores apuntaban hacia el multimillonario ruso Mikhail Abramóvich, propietario del Chelsea F.?C.

Pero, según el vespertino Le Monde , ha sido su pudiente amigo y compatriota Prokhorov, que amasó su fortuna gracias al níquel, el que se convirtió el pasado 8 de agosto en el propietario de la mansión más cara del mundo al pagar por ella 300 millones de euros. La compra de la villa, situada en las colinas de Villefranche-sur-Mer y Beaulieu- sur-Mer, a pocos kilómetros de la mediterránea Niza, supera los 147 millones de euros que el indio Lakshmi Mittal, propietario de ArcelorMittal, pagó por Kensington Palace Gardens, un apartamento situado entre el palacio de Buckingham de Londres y la residencia del primer ministro, en el número 10 de Downing Street.

La historia de la Leopolda se remonta a 1900, cuando el rey de Bélgica Leopoldo II pagó un franco simbólico por hacerse con un terreno donde poco después se erigiría la idílica mansión. Convertida en 1915 en un hospital, la propiedad terminó en 1950 en manos de Giovanni Agnelli, el dueño del grupo automovilístico italiano Fiat y de la lujosa marca Ferrari, antes de que el banquero Edmond Safra se hiciera con la majestuosa vivienda en el sureste de Francia.

En 1999, tras la trágica muerte de este banquero suizo de origen libanés y naturalizado brasileño en un incendio intencionado en su apartamento de Mónaco, la Leopolda pasó a su viuda Lily, que ahora se la ha vendido a Prokhorov. Este ruso de 42 años, que se ha enriquecido gracias a las materias primas a través de su participación en la compañía Norilsk Nickel, tiene fama de playboy y una fortuna de 13.500 millones de euros que lo convierten en la vigésima cuarta persona más rica de la Tierra, el sexto ruso del ránking, según de la revista estadounidense Forbes .

Otros rusos en la Costa Azul

El complejo de edificios escalonados que forman Villa Leopolda, a cuyos pies hay una inmensa piscina flanqueada por árboles, está situado en medio de un vasto jardín de ocho hectáreas en cuyos olivos, naranjos y limoneros trabajan hasta cincuenta jardineros. Pero Prokhorov no es el primer ruso que se instala en la Costa Azul, ni tampoco su gusto por el mediterráneo francés llegó con la caída de la Unión Soviética en 1989, ya que en realidad empezaron a adquirir y desarrollar propiedades en esa costa desde mediados del siglo XIX. Ya en 1856, Alexandra Fedorovna, viuda del Zar Nicolás I, decidió instalarse en Niza, oficialmente por motivos de salud, excusa que escondía razones geopolíticas, pues el zar quería un acceso al mar para su flota, que pretendía alquilar al rey de Cerdeña. La historia de amor rusofrancesa con Mediterráneo francés de fondo siguió desarrollándose hasta el punto de que, de las 104 familias extranjeras instaladas en la zona en 1959, una treintena eran rusas, indica Le Monde , número que ascendió hasta las 600 propiedades rusas al término de la Primera Guerra Mundial. Cuando en septiembre finalice el proceso de venta que comenzó el pasado 8 de agosto, Prokhorov pasará a incrementar la lista de ciudadanos rusos seducidos por el lujo de la costa francesa.