«Por fin todas podremos disfrutar de los modelitos»

SOCIEDAD

Unanimidad entre los compradores. La unificación de las tallas es una gran noticia para los miles de españoles que a diario adquieren todo tipo de prendas. Hasta ahora, lo más normal es que en unas cadenas comerciales algunas personas pudieran meterse en una 38 sin problemas, mientras que en otras tiendas un pantalón de esta talla no les pasaba de las rodillas.

«Incluso hay ocasiones en que la ropa marca una 40 y es una 36. Esto pasa porque no hay un patrón, y hay que acabar con este problema», explicaban ayer Tania Cancelo y Nerea Rey, quienes también reconocían que, en las épocas de rebajas, todas las tallas medianas y grandes desaparecían de las estanterías, mientras que «quedan muchísimas XS [extrapequeña]. Lo que quiere decir que la mayoría de la gente usa la misma talla, una talla normal y adecuada para todo el mundo».

María Begoña Paz también se mostraba encantada con esta medida: «Por fin todas podremos disfrutar de los modelitos». Y, es que, en muchas ocasiones, los mejores diseños solamente se fabrican en determinadas tallas y no son accesibles para todos los compradores. «Hay tiendas donde solamente llegan a la talla 42, que tampoco es tanta talla, y, además, se agota muy pronto», reconoce Isabel Novo.

Pero el problema no se reduce únicamente al colectivo femenino, sino que también tiene su réplica entre los hombres. Álvaro Andrey confiesa que alguna vez ha tenido problemas con las tallas, «sobre todo con las camisetas, que unas veces puedes llevar la S [pequeña], y en otros sitios tienes que coger la M [mediana]».

Los que parece que se libran de este baile de tallas son los más pequeños, porque la mayoría de los fabricantes suelen coincidir a la hora de cortar los patrones de las prendas, «y en la ropa para los niños no tienes problemas», aseguraba Begoña Paz.