El desarrollo turístico es su principal devorador

La Voz

SOCIEDAD

El desarrollo del sector turístico representa el 20% del producto interior Bruto (PIB) en Cabo Verde, es el principal «devorador» de la tortuga boba. Cada año, entre mayo y septiembre, unos 3.000 animales llegan a las costas de ese estado centroafricano para poner sus huevos. Arriban a playas desiertas, lugares en los que tienen la tranquilidad que precisan para desovar. Uno de los principales arenales en los que crían es en el de Ervatao, en la isla de Boavista, con 4.200 habitantes. Pero este espacio está ahora amenazado por el desembarco de turistas que llegan al conocido Caribe africano en busca de sol y playa. Boa Vista es actualmente la segunda isla del estado en cuanto a plazas hoteleras. Tiene unas 1.500 plazas y todo apunta a que en menos de veinte años alcance las 30.000. Únicamente procedentes de Portugal, el número de turistas aumentó en un 41% en el 2006. Y la cifra continúa al alza. A finales del año pasado ya se inauguró un aeropuerto en ese lugar, lo que ha contribuido a multiplicar el número de personas que llegan a la isla. Compatibilizar la recuperación de la tortuga gigante con la principal industria del país es uno de los objetivos del Gobierno caboverdiano, quien fomenta la conservación a través de los Ministerios de Pesca y Medio Ambiente, organismos con los que ahora también colabora el centro gallego para preservar la especie marina en las costas de ese estado. Otro organismo que podría entrar en el proyecto internacional es la Oficina Española de Cooperación Internacional, una entidad dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores. Ayer mismo, miembros del Ceida (con base en el concello coruñés de Oleiros) mantuvieron una reunión con miembros de ese gabinete.