Zapatero recordó en una recepción en la Moncloa que su partido propondrá «abrir una reflexión» colectiva
19 dic 2007 . Actualizado a las 11:00 h.El PSOE no se comprometerá a ampliar la actual ley del aborto en su programa electoral para los comicios de marzo. Pedirá, eso sí, una «reflexión» a fondo sobre la cuestión, pero sin promesas concretas. Lo dijo ayer José Luis Rodríguez Zapatero después de unos días de indefinición en el partido y de oír voces confusas sobre si ha llegado o no el momento de retocar la ley de 1985 y evolucionar hacia un sistema de plazos, o añadir un cuarto supuesto que ataje el coladero en que se ha convertido el tercer supuesto de grave peligro para la salud física o psíquica de la madre.
Si el lunes la Ejecutiva socialista abrió la puerta a una posible reforma de la ley del aborto, su secretario general, presidente del Gobierno y candidato a la reelección, se encargó ayer de entrecerrarla. No dijo que no se vaya a hacer, pero, en todo caso, no figurará como compromiso electoral expreso. El PSOE concurrió a las elecciones del 2004 apoyando la reforma de la ley del aborto. Para el 2008, su programa electoral propondrá solo «abrir una reflexión» con las fuerzas políticas y los colectivos sociales, explicó Zapatero en la tradicional copa de Navidad en el palacio de la Moncloa.
Los socialistas consideran que una ley tan «sensible» como la que regula la interrupción voluntaria del embarazo únicamente debe modificarse si cuenta con un amplio consenso social y político.
Ayer, en el Congreso, el PSOE sumó sus votos a los del PP y CiU para derrotar (277 votos en contra, 21 a favor y 10 abstenciones) una moción de IU que pedía «un diálogo» entre las fuerzas políticas en busca de una futura ley de plazos.
La coalición descafeinó todo lo que pudo su propuesta para intentar sumar al PSOE, pero ni por esas. La portavoz, Carme García, lamentó la «falta total de compromiso» del PSOE para diseñar una nueva ley de interrupción del embarazo acorde con los tiempos. Se trata -dijo- de consagrar el derecho de las mujeres a decidir sobre su propia maternidad y de impedir a la vez «el negocio del aborto», subrayó en alusión a las clínicas abortistas que han sido cerradas judicialmente en Barcelona y Madrid.
IU contó solo con el apoyo de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y varios representantes del Grupo Mixto, entre ellos el BNG. Para Olalla Fernández, del Bloque Nacionalista Galego, persiste una «doble moral». El llamado tercer supuesto, el riesgo para la salud física y mental de la madre (que no establece límites temporales para interrumpir la gestación), permite la trampa, señala, siempre que haya un médico o psicólogo dispuesto a acreditarlo. Una ley de plazos (aborto libre, sin condiciones durante el plazo que se determine) impediría esas trampas, subrayó la portavoz del BNG, y es la opción -dijo- que apoyó en su día el grupo socialista del Parlamento gallego.