La Xunta estudia puntos de reintroducción de un animal extinguido en Galicia hasta 1992 Los ejemplares, originarios de Gredos, se hallan hoy únicamente en sierras de Ourense
16 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La cabra montesa existía en Galicia sólo en los libros de texto hasta hace apenas 15 años. Desaparecido desde finales del siglo XIX, uno de los mamíferos más sobresalientes de las sierras españolas ha vuelto a asentarse en la comunidad. Su número ronda hoy los 400 ejemplares en Galicia, después de un plan de recuperación impulsado por la Administración autonómica que empieza a tener resultados positivos. El número de ejemplares de esta especie se ha multiplicado por siete en apenas diez años, desde que en 1997 la Xunta comenzó a reintroducir poblaciones en el parque natural de Serra do Xurés, en Ourense. En esta provincia se concentran hoy la práctica totalidad de las cabras montesas que existen en Galicia, aunque la Xunta no descarta que se hayan movido a otros puntos. La Consellería de Medio Ambiente estudia, en todo caso, dónde ir introduciendo otros ejemplares, aunque no será en otras provincias que Ourense o Lugo, por el hábitat en el que se mueven estos bóvidos. El actual plan de recuperación autonómico se inició en 1992. ¿Tarde? Desde 1890 no hay noticias de la especie propia de Galicia, la Capra pirenaica lusitanica , en su nombre científico. Hace 120 años que desapareció de la zona de Gerês, en Portugal. La variedad que existe hoy en Galicia es «la que queda principalmente en la Península», explica Agustín Sevilla, responsable de Conservación de la Delegación de Medio Ambiente en Ourense. Proceden los ejemplares de la sierra de Gredos (Ávila), donde se encuentran unos 10.000 animales de la subespecie victoriae . Otros casos El otro gran tipo, el conocido como Bucardo , el de los Pirineos, desapareció en el 2000, abatido por la caza. Queda otra variedad, aunque residual, la hispanica , que se concentra en distintos puntos elevados de la franja mediterránea (entre los 500 y los 1.500 metros de altura), y también en Sierra Nevada, donde hay manadas de forma regular. Aquel año, en 1992, de allí se trajeron 12 tipos, 8 hembras y 4 machos, para comenzar ese proyecto de recuperación. Se llevaron al parque natural de O Invernadeiro, en Vilariño de Conso, en un régimen de control (en un cercado) para comprobar si había apareamiento y cómo se adaptaba a ese lugar. Salió bien. Cinco años después, en 1997, se llevaron a Xurés 16 machos y otras 23 hembras. Hoy en el cercado de O Invernadeiro hay 60 tipos; en el parque, sueltos, otros 160; y en Xurés, unos 150 ejemplares. «Aunque no tenemos aún los censos de este año, vemos que ya hay en Galicia una población asentada», observa Sevilla. El siguiente paso puede ser Serra de Queixa, en el macizo oriental ourensano. Es, al igual que en los casos anteriores, un espacio con el entorno natural preciso para su puesta en libertad. La idea es crear núcleos estables con unos 15 animales en las sierras, que estabilicen las poblaciones y se reproduzcan con facilidad. La cabra montesa es una especie cinegética, cazable. Pero en Galicia no se puede abatir en tanto que no es una de las especies que se encuentren en la lista de veda que cada año publica la consellería. Es decir, cazar alguno de estos ejemplares está prohibido y sancionado severamente por la Administración. Aunque se tiene constancia de casos aislados de furtivismo con este amenazado bóvido.