Fiesta nuclear

JUANCHO MARTÍNEZ

SOCIEDAD

MEDIO FERRADO | O |

30 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

FIESTA en los alrededores de la central nuclear de Zorita. Es una fiesta de jubilación. Aquella factoría, la verdad, estaba como un colador. Pero algunas fuerzas reclaman que la fiesta continúe en una ronda por las demás nucleares españolas; seríamos así un país más seguro, en el que podríamos seguir muriéndonos a gusto en los accidentes de tráfico pero no en cataclismos radiactivos como el de Chernóbil. Seguramente también descenderían las electrocuciones, porque sin las nucleares, con las térmicas clásicas en el punto de mira de los que acudieron a la fiesta de Zorita, y las hidroeléctricas reduciendo producción por los crecientes episodios de sequía, lo más probable es que la electricidad se convirtiera en un fenómeno de museo y acabáramos por volcarnos con la iluminación a base de cera de abejas. Para cubrir las necesidades del transporte tal vez sean útiles los esfuerzos que se están haciendo por la recuperación del burro zamorano. España es un país altamente dependiente del exterior para cubrir la demanda interior de energía. No hacen falta más datos que la evidencia de cómo nos están afectando estos últimos meses de encarecimiento disparado del petróleo. Las fuentes alternativas no están aún muy claras. Y a la nuclear la hemos puesto en la lista negra. Tal vez por todas estas cosas surge la preocupación por los derechos de los grandes simios. Algunos pesimistas ya se ven dejando el piso y volviendo a subirse a los árboles.