Hechos y figuras
12 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?na indemnización de 2.000 euros. Es lo que va a cobrar una policía por los comentarios jocosos que sobre ella se hicieron en un programa deportivo de Antena 3. Los hechos juzgados ocurrieron durante un partido entre el Sevilla y el Real Madrid en el que la mujer estaba realizando tareas de vigilancia. Con el guapo Beckham sobre el césped, a la profesional se le fue la mirada. El único problema radicó en que esas miraditas fueron captadas por las cámaras de televisión. A los compañeros de Antena 3 no se les ocurrió nada mejor que, al mostrar un saque de esquina de Beckham, decir que lo hacía «bajo la atención de la Sección Femenina del Cuerpo Nacional de Policía, tras repaso visual completo y amago de relamerse». El comentario, con razón, no gustó a la agente que reclamó una indemnización inicial de 30.050 euros. El juzgado de primera instancia condenó a la cadena a pagar a la policía 9.000 euros. La Audiencia de Sevilla ha rebajado la cifra a 2.000.? Un distendido comentario Así lo entiende el juez, que considera que no hubo un «grave atentado al honor» sino un intento de ofrecer una información que «a la vez informe y entretenga». Sin comentarios. Y de un guapo a una guapa. La actriz norteamericano lució ayer su fantástico palmito de 48 años en Jerusalén. Sharon Stone rezó en el que es uno de los lugares sagrados del judaísmo. El acto se enmarca dentro de una visita de cinco días patrocinada por el Centro Peres por la paz. Sean Connery se recupera de una extirpación de un tumor renal Buenas noticias para otro guapo con solera. La intervención tuvo lugar en un hospital privado de Nueva York y fue necesario practicarle cinco incisiones. Pero Sean Connery está ya de vuelta en las Bahamas, donde reside habitualmente con su segunda esposa, Micheline, para proseguir con la recuperación. Ésta no es la primera experiencia del actor en el quirófano. Hace unos años ya le eliminaron varios quistes benignos de la laringe. Ayer le tocó el turno al diseñador luso Pedro Mourão, que sacó a la pasarela una propuesta tan interesante como poco factible: abrigos de piel sobre unos cuerpazos que únicamente llevaban puesta la ropa interior. Una sugerencia que muchas veces hemos visto en películas, pero que pocas veces habremos puesto en práctica. ¿O no?