MEDIO FERRADO
22 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.HABRÁ proceso de paz, nos dicen los sonrientes socios políticos de ETA, y empezamos una vez más a desear que sea verdad, aunque a Rajoy no le guste el método. Creo que somos muchos los que estamos esperando ver el resultado: una pila de armas amontonadas en el suelo y una serie de personas que antes las manejaban presentándose a elecciones para gobernar a los vascos y las vascas que tanto quieren. También en Israel y Palestina parece que algo se va encaminando; los judíos ya se resignan mayoritariamente a que Palestina sea un Estado, los palestinos ya reconocen que Israel puede existir. Éstos no abandonarán las armas, pero por lo menos que las dejen quietas en el cuartel y que celebren las fiestas con fuegos artificiales, como todo el mundo, y no con ráfagas a veces al aire y a veces a dar. La facilidad con la que los protagonistas de esos conflictos emplean la pistola y la dinamita pasma a la gente normal y corriente, que se defiende como puede de los abusos, o los esquivan. Pero a nadie normal se le ocurre coger un rifle para arreglar sus diferencias con el vecino. Hasta que eres un Estado o una nación. Entonces tus derechos se convierten en sagrados y tu dios particular te permite cargarte al contrario que deja de ser humano para pasar a ser el enemigo, o sea, la diana de tus armas. Súbditos del mundo entero: elijan líderes reacios a la pólvora, por su propio bien. Si no les dejan elegir líderes, elijan al menos una buena patera para escaparse.