?l grupo sueco Volvo ha sido condenado por discriminación al denegar el empleo a una mujer que no alcanzaba la estatura mínima exigida por la empresa para trabajar en la cinta transportadora de su factoría, en la costa del suroeste de Suecia. La condena obliga a la firma del motor a pagar 4.285 euros a la mujer, ya que se considera que esta política de contratación constituye una «discriminación indirecta por motivos de sexo». El defensor de Igualdad de Oportunidades de Suecia, Claes Borgstrom, se ha pronunciado al respecto: «La política de contratación de Volvo, por motivos de seguridad, sólo permite ofrecer empleo a personas con una altura de entre 163 y 193 centímetros para trabajar en la cinta transportadora». La mujer afectada medía 160 centímetros. | ep